Martes 09 de Julio de 2013
Un hombre, su amante y dos amigos serán juzgados por el crimen de una mujer de 26 años asesinada de 140 puñaladas un año atrás en el departamento sanjuanino de Pocito. Fuentes judiciales indicaron que el juez Benito Ortiz elevó ayer a juicio oral el homicidio “triplemente calificado” de María Cristina Olivares, cuyo cuerpo fue abandonado en un camino rural, en un caso de femicidio que conmocionó a la población de esta provincia cuyana.
Los voceros consultados indicaron que el esposo de la víctima, identificado como Miguel Angel Palma, será enjuiciado por ese delito agravado por el vínculo y la alevosía. Además la amante del hombre, Rosa Videla, y una amiga de ésta, Eliana Corvalán, también serán juzgadas pero por el delito de homicidio “doblemente calificado, por alevosía y concurso premeditado de dos o más personas”.
En este marco, otro amigo de los acusados, identificado como Ramón Videla, también llegará a juicio pero como imputado de encubrimiento agravado.
Agresoras. De acuerdo a la acusación, el hecho ocurrió el 7 de julio de 2012 cuando el esposo llevó engañada a la víctima hasta el lugar donde fue atacada. Según el expediente, fue Videla quien le aplicó —con ayuda de su amiga Corvalán— 140 puñaladas a Olivares. Luego las mujeres llevaron el cadáver a bordo de una camioneta Fiat Fiorino que tuvo un desperfecto mecánico.
Las sindicadas agresoras pidieron ayuda a Ramón Videla y arrojaron el cuerpo de Olivares a la vera de una calle rural de Pocito, ubicado a unos 15 kilómetros al sur de la capital sanjuanina.
Conmoción. El caso conmocionó a la sociedad sanjuanina, especialmente luego de saber que Palma ya había sido detenido en julio de 2011 —un año antes de que se perpetrara el crimen— por haber agredido a Olivares, de quien estaba separado cuando ocurrió el homicidio.
“Finalmente se hará justicia para tanta lucha, para tanto dolor y por eso estoy contenta, pero no quiero que mi nieto lo vea”, dijo Sandra Olivares, madre de la víctima, en referencia al hombre acusado de matar a su mujer.
Por su parte, Federico Olivares, el padre de María Cristina, sostuvo que “una prisión perpetua es lo menos que le pueden dar con todo lo que ha hecho”.