Sábado 23 de Febrero de 2013
En la columna de “En voz baja” de La Capital del 20 de febrero pasado se da cuenta del ingreso al Concejo de un pedido de excepción para ocupar el espacio reservado al camino se sirga. Este tal camino no es más que una rémora del Código Civil, (que espero se corrija en el nuevo en estudio), que refería al espacio necesario para que los barcos a vela pudieran ser remolcados río arriba desde la costa y mediante un cabo, soga o sirga (y de ahí el nombre), tirado por un tronco de caballos cuando los vientos no les fueran favorables. Es por eso también que la ley se refiere a la costa de ríos o vías navegables y no a cualquier curso de agua. Debo aclarar que no tengo vinculación con ninguna empresa, tampoco con del Concejo. Mi deseo es llamar la atención sobre un asunto que se repite con frecuencia y por lo general se lo trata como una cuestión de vida o muerte cuando en realidad es algo obsoleto, como habrá tantos en la legislación que refieren a cosas que sencillamente dejaron de usarse, como pueden ser las diligencias, la ilumunación a gas o el hombre que encendía los candeles de aceite en las calles. Leyes, disposiciones, reglamentos que nunca se derogaron por que no molestaban a nadie, pero que están muertas de hecho.
Jorge Cadiboni
DNI. 6.033.673