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El vicegobernador desempató en el Senado y salió la reforma fiscal

El peronismo habilitó ayer la sanción definitiva de la ley de reforma tributaria al aprobarla en Diputados (donde un grupo mayoritario de ese signo partidario votó con las bancadas que...

Viernes 14 de Septiembre de 2012

El peronismo habilitó ayer la sanción definitiva de la ley de reforma tributaria al aprobarla en Diputados (donde un grupo mayoritario de ese signo partidario votó con las bancadas que responden a la coalición que gobierna la provincia) y posteriormente al dar un estratégico quórum, habilitar el tratamiento sobre tablas (es decir sin debate en comisiones) y posteriormente consentir una ingeniería perfecta que permitió un empate de 8 votos negativos del PJ y 8 votos positivos de los senadores del Frente Progresista. Ante eso debió desempatar el vicegobernador Jorge Henn. Visiblemente nervioso y mordiéndose los dedos, Henn declaró a las 23,55 de anoche: "Voto por el proyecto de reforma tributaria con las modificaciones introducidas en Diputados". A renglón seguido declaró convertido en ley al proyecto y ordenó su comunicación al Poder Ejecutivo que lo promulgará en las próximas horas.

Para que el vice santafesino se convierta en el reverso del episodio que hizo célebre a otro vice radical (en ese caso Julio Cobos) ayudó la ausencia del senador por Vera, Hugo Pucheta. Eso motivó que al recinto ingresaran sólo 18 de los 19 senadores. De los cuáles, 10 son peronistas y 8 del FPCyS. Los 18 votaron con unanimidad el tratamiento sobre tablas del proyecto que minutos antes había aprobado Diputados sobre reforma tributaria. Allí habían introducido modificaciones al que los propios senadores habían aprobado en julio antes del receso invernal que, a su vez, habían cambiado sensiblemente el texto original enviado por la Casa Gris en marzo.

De modo tal que siete meses después, cuando el proyecto regresó al Senado, dos eran las opciones que tuvieron estos: aprobar las modificaciones introducidas en Diputados y convertirlo en ley o insistir con el propio. En este último caso (por el que bregaron sin éxito los diputados que se habían opuesto en la Cámara joven capitaneados por María Eugenia Bielsa) el proyecto habría regresado a Diputados y el trámite se habría extendido de modo impensable.

También habría infligido la derrota que Bielsa le tiene prometido al socialismo y por la que viene trabajando desde que llegó a su banca y, fundamentalmente, habría marcado su primera victoria frente a su ya sempiterno competidor, el presidente de la Cámara de Diputados, Luis Rubeo. La competencia Rubeo-Bielsa es una disputa paralela en Diputados desde que el kirchnerista dejó a la dama sin la poltrona de la presidencia del cuerpo y la interlocución excluyente con la Casa Gris y el gobierno nacional.

Bielsa ayer volvió recargada y puso a ambas Cámaras en máxima tensión. Esa tensión recién se retrajo con el desempate de Henn. Al desempate lo permitieron los senadores peronistas. De los 10 presentes, 2 se abstuvieron (José Baucero y Raúl Gramajo) y entonces quedaron 8 peronistas que insistieron en respaldar el proyecto que el Senado había aprobado en julio y rechazando las modificaciones introducidas por Diputados. Enfrente 8 oficialistas votaron por el que venido de Diputados.

La ley de reforma tributaria dejó al PJ santafesino atravesado por una fractura que lesionó de modo indisimulable la unidad partidaria que se había inaugurado en junio con la asunción de sus actuales partidarias. De hecho, la saga comenzó en horas del mediodía cuando comenzó la discusión, no en el palacio de las Leyes sino en la sede provincial del peronismo. Allí, José Luis Freyre, el presidente partidario brindó una conferencia de prensa para sentar una posición abiertamente contraria al proyecto de reforma consensuado la semana anterior en la Cámara de Diputados entre 5 de los 9 bloques en los que en ese cuerpo está dividido el PJ y los que integran la bancada del oficialismo. .

En la misma sede partidaria, Bielsa y Mario Lacava presentaron su dictamen alternativo que no era el mismo que los senadores habían aprobado en julio aunque tuviera puntos de contacto. A las 16.45 se votó en general el proyecto consensuado. Fue aprobado por 33 votos a favor 13 negativos y Dario Mascioli que se abstuvo de votar.

Un extra de mil millones al año

Después de cinco años de insistencia, el oficialismo logró que la Legislatura vote una reforma tributaria que incluya la eliminación de las exenciones que protegían a la industria y a la construcción del pago de ingresos brutos.

En su cuarta ofensiva, la primera de la administración de Antonio Bonfatti, el gobierno socialista presentó al Senado un proyecto que preveía una recaudación extra de 1.500 millones de pesos anuales.

El Senado votó por unanimidad cambios sustanciales a ese proyecto. Básicamente, limó el revalúo del inmobiliario rural y sacó del texto la extensión de ingresos brutos a la industria.

Esas modificaciones redujeron casi a la mitad las previsiones de ingresos fiscales por vía de los cambios impositivos. Con esa versión, el fisco provincial se alzaría, como máximo a 800 millones de pesos.

Diputados modificó ese dictamen, y avanzó en una iniciativa intermedia entre la original y la de la Cámara alta.

El resultado es que se espera que el Estado santafesino recaude unos mil millones de pesos al año como producto de los cambios impositivos. Para este año, el ingreso extra sería de 145 millones de pesos. Unos 100 millones ingresarían por los cambios a ingresos brutos y el resto por avalúos y subas en el impuesto inmobiliario.

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