Sábado 18 de Diciembre de 2010
El Vaticano encendió ayer el gran abeto de 34 metros de alto, 94 años de edad y cinco mil kilos de peso colocado en la plaza de San Pedro, regalo de la región alpina italiana del Alto Adigio (Sub Tirol), que adornará el recinto vaticano durante la Navidad junto al Portal de Belén.
Al encendido asistieron el cardenal Giovanni Lajolo, gobernador del Estado de la Ciudad del Vaticano, y el presidente de la provincia de Bolzano, la capital del Alto Adigio, Luis Durnwalder.
La iluminación fue activada en una tarde lluviosa, muy fría y desapacible, pocas horas después de que nevara en Roma. Grupos folclóricos de la región alpina italiana de lengua alemana animaron la ceremonia.
Antes de la inauguración, Benedicto XVI recibió en audiencia a una delegación del SubTirol y manifestó que el árbol de Navidad enriquece el valor simbólico del Portal de Belén, “que es un mensaje de hermandad y de amistad, una invitación a la paz”.
“El árbol de Navidad enriquece el valor simbólico del Portal de Belén, que es un mensaje de hermandad y de amistad, una invitación a la unidad y a la paz, a hacer un hueco en nuestra vida y en la sociedad a Dios, el cual nos ofrece su amor omnipotente a través de la frágil figura de un Niño”, afirmó el Pontífice.
El árbol procede de la localidad de Luson, un pueblito de la provincia de Bolzano. Ha sido adornado con 3.000 bolas de color oro y plata y con 1.500 bombitas amarillas y blancas, los colores de la Santa Sede.
El Ayuntamiento de Luson ha regalado también al Vaticano medio centenar de pequeños abetos que serán colocados en otras tantas dependencias de la Santa Sede durante las navidades.
El Vaticano entró hace varias semanas en el período navideño con el comienzo de las obras de construcción del espectacular belén, que desde la decisión de Juan Pablo II en 1982, preside todos los años en Navidad la plaza de San Pedro. l