El valor de una renuncia
Son días de júbilo en nuestro país gracias a la elección de un Papa argentino. Con gestos francos y su palabra sencilla, Francisco está convenciendo a propios y extraños que es posible un...

Jueves 28 de Marzo de 2013

Son días de júbilo en nuestro país gracias a la elección de un Papa argentino. Con gestos francos y su palabra sencilla, Francisco está convenciendo a propios y extraños que es posible un cambio radical en la Iglesia Católica. Sin embargo, estamos dejando olvidada la verdadera causa de este suceso mundial: la renuncia de Benedicto XVI. El Papa alemán tuvo la valentía para reconocer que estaba siendo superado por los desafíos, aceptando con humildad que una institución debe ser siempre superior a la persona que la encabeza. En tiempos en que los individuos con poder gastan su tiempo en mostrarse imprescindibles, el ejemplo de Benedicto se eleva sin buscarlo como un faro, señalando todo lo que puede lograr un simple acto de renuncia.

Gustavo Micino
gjmicino@gmail.com