El valor de un amigo
Creo que a través de la vida nos van quedando escritas en el alma algunas frases que rescatamos de otros y que en cierta forma hurtamos y atesoramos como propias para aplicarlas a nuestras experiencias.

Miércoles 21 de Julio de 2010

Creo que a través de la vida nos van quedando escritas en el alma algunas frases que rescatamos de otros y que en cierta forma hurtamos y atesoramos como propias para aplicarlas a nuestras experiencias. Una de esas frases que siempre recuerdo es aquella que dice que "amigo es aquel con el que uno puede quedarse callado". Parece algo trivial pero en realidad tiene la profundidad de la amistad misma. ¿Acaso un amigo no adivina tu estado de ánimo apenas te ve, no es el que se preocupa si hace unos días no tiene noticias tuyas, no es el que te abraza en silencio ante el dolor de una pérdida, no es el que te da un consejo con su propio accionar, no es el que te dice con un simple apretón de manos aquí estoy, no es la mirada cómplice, la sonrisa compartida, el secreto que no se vende, el camino en común? En estos 51 años vividos, Dios me ha regalado grandes amigos que me acompañaron por la ruta de las alegrías y sobre todo de las tristezas. Mi amiga de siempre con la que nos desencontramos algunas veces y con la que siempre nos volvemos a encontrar, la que más me conoce, la que me quiere incondicionalmente. Mi amiga de los peores y mejores momentos, la que apoyó mis dolores y siempre me puso el hombro para salir adelante y disfrutó conmigo la llegada de mis hijos. Mi amiga de los sueños, de la música, de los viajes compartidos, la que llegó a mi adultez para darme un soplo nuevo de vida. Mis amigos de la niñez, de la adolescencia con los que nos volvemos a encontrar hoy en la madurez. Creo que cada uno sabrá reconocerse en mis palabras. Por todos ellos: gracias y mil gracias por el autor de la frase de la que hablaba al principio, el amigo de todos, el que todos hubiéramos querido sentar a nuestra mesa: el Negro Fontanarrosa. Feliz día a todos los que como yo disfrutan de la amistad como de la vida misma.

Mirta Arias,

mirta_rosariorc@hotmail.com