El valor de la independencia
Tuve la suerte de experimentar hace poco la increíble sensación de independencia cuando de viajar se trata. Soy discapacitada y en el primer mundo, no en mi país, aun aquellas personas con incapacidad física, cuadripléjicos por ejemplo, son libres de tomar cualquier transporte y dirigirse a cualquier sitio sin pasar por denigrantes trámites...

Jueves 03 de Febrero de 2011

Tuve la suerte de experimentar hace poco la increíble sensación de independencia cuando de viajar se trata. Soy discapacitada y en el primer mundo, no en mi país, aun aquellas personas con incapacidad física, cuadripléjicos por ejemplo, son libres de tomar cualquier transporte y dirigirse a cualquier sitio sin pasar por denigrantes trámites y comentarios ofensivos en boleterías de venta de pasajes o choferes de líneas de colectivos como me ha pasado en mi país. Tengo un certificado de discapacidad que me autoriza a viajar sin costo del pasaje, mi certificado dice "con acompañante". Sin embargo, yo sólo necesito ayuda para subir al transporte, por lo tanto no tengo acompañante. Este fin de semana intenté sacar un pasaje en Villa Carlos Paz y no me lo dieron porque no tenía acompañante. El vendedor me dijo que no podía dármelo porque el chofer no podría ayudarme a subir. Pregunté: "¿Y si le pago el pasaje? Entonces me dijo que ahí ya era problema del chofer. Por lo tanto aboné el pasaje en su totalidad y cuando llegó la hora de abordar el micro de la empresa Chevalier, con horario 23.30 a Buenos Aires del día sábado 29 de enero, ahí tuve quien me ayudara ya que estaba con un familiar que no viajaría conmigo. Cuando llegué a destino, Rosario, uno de los choferes me dijo que no me bajaría y que "yo tenía que viajar con acompañante" Repito, no tengo acompañante porque no lo necesito en mi vida. Le pedí al chofer que me hiciera el favor de llamar a un changarín, el cual amigablemente accedió a ayudarme y fue así que pude bajar del coche. Me pregunto: ¿a cuántas personas que viajan solas les piden que viajen con acompañantes? Y por qué me vendieron el pasaje pagándolo y no con el certificado? Yo no quiero la limosna del pasaje sin costo, quiero la dignidad de poder elegir cómo viajar, cuándo y de poder decidir sin tener que escuchar quejas de vendedores y choferes. No es mi culpa que los medios de transporte no tengan las mejoras necesarias para que todos podamos viajar con el respeto que nos merecemos. Alguna vez deberíamos demandar que los transportes tengan las rampas o elevadores o lo que sea para evitar lo indigno de pedir favores que generalmente no nos hacen, ya que si es un transporte público aun cuando las empresas sean privadas deberían contar con tales elementos, Yo trabajo, aporto al Estado, pago mis impuestos, por lo tanto demando una atención igualitaria para todos. No quiero esperar que a alguien se le ocurran estos emparches de viajes sin costo y que al final no los podemos usar. ¿Se podrá alguna vez hacer algo que no sea a medias?

Adriana Barbano,

DNI. 12.190.272