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El universo de Osvaldo Lamborghini en el Parque de España

Se trata de una pieza escrita por el rosarino Matías Martínez, también a cargo de la dirección, y quien se reunió con sus ex compañeros del grupo La Piara para esta propuesta que se verá hoy, a las 21.30, en el Tunel 4 del complejo de Sarmiento y el río.

Sábado 28 de Marzo de 2015

"Representación nocturna del marqués de sebregondi" abrió la temporada en el teatro del Parque de españa

El universo de Osvaldo Lamborghini es la base de "Representación nocturna del Marqués de Sebregondi", obra con la cual el Centro Cultural Parque de España inaugura su temporada teatral. Se trata de una pieza escrita por el rosarino Matías Martínez, también a cargo de la dirección, y quien se reunió con sus ex compañeros del grupo La Piara para esta propuesta que se verá hoy, a las 21.30, en el Tunel 4 del complejo de Sarmiento y el río.

Agrupados en esta ocasión bajo el nombre de Sociedad Secreta de Actuación, y sumando la experiencia de diez años de actividad, Martínez junto a Martín Fumiato y Matías Tamburri en piano, recrean una historia protagonizada por el personaje del título, de "Sebregondi retrocede", y la profundiza con la narración "El niño proletario", relato con la marca provocadora y revulsiva de Lamborghini.

"Hace ya bastante que me viene dando vueltas la obra de Lamborghini para llevarla a escena. Descubrí su literatura hace unos tres años y desde ese momento fue como una especie de rayo que me dejó muy impactado. Leí absolutamente todo de una manera un poco obsesiva", recordó Martínez sobre su encuentro con el creador de un universo donde los conflictos humanos adquieren la forma de metáforas extremas.

"Leí el cuento «El Fiord», con el que él se da a conocer en el medio literario en 1969 y que me parece que de alguna manera marca un punto de inflexión en la literatura argentina. Tenía dos escritores principales que para mí sostenían toda la literatura argentina, que son Arlt y Borges. Ahora el podio lo comparten con Osvaldo Lamborghini", afirmó.

Para este trabajo en particular, Martínez retoma dos de los trabajos del escritor y los transforma en una historia cuyo protagonista, Sebregondi, Lamborghini lo describe como "homosexual activo, cocainómano" y aclara que "su droga la tomaba frente al espejo y después hacía el chiste: «Soy Narciso, el del estanque: estancamiento y desastre»".

"A partir del personaje del marqués de Sebregondi, que a mí me resulta muy interesante, se dispara lo que se cuenta y hace en escena. Eso está íntimamente ligado con otro relato, «El niño proletario», en el cual tres niños burgueses violan a un niño proletario. Se cuelan algunos otros textos, pero luego esa relectura, esa literatura está pasada por el tamiz de la teatralidad. Cuando esa idea se lleva a escena empieza a cambiar rotundamente porque las reglas, el lenguaje de la literatura, no tienen nada que ver con el lenguaje de la escena. Necesariamente ahí se empieza a colar ese universo que tengo metido por esta lectura un poco frenética de la obra de Lamborghini", explicó.

Martínez mencionó un elemento político entre las razones que lo llevaron a frecuentar con asiduidad el trabajo de Lamborghini y qué encontró en estos textos en particular que dispararon "Representación nocturna del Marqués de Sebregondi". "Creo que algo en este texto está relacionado con el discurso de la derecha argentina. De alguna manera, esto ya lo dice Ariel Lupino en su blog, donde de cierta forma el burgués necesita del cuerpo del proletario porque tiene que explotarlo. Y hay una idea del uso, del abuso y de la aniquilación del otro cuando ya no sirve para el fin. En lo que estoy diciendo hay una relación con lo económico, pero en «El niño proletario» habría una relación con lo sexual, como si fuera una metáfora de la derecha argentina en la cual la figura del otro, el diferente, para lo que sería la derecha, es un elemento de explotación, de subyugación, de uso, abuso y aniquilación".

¿Qué impacto tienen hoy esas categorizaciones?

—Creo que en el momento en que esto está escrito, en el 72 ó 73, es de un grado de provocación enorme, es la primavera camporista. Pero creo que la provocación pasaría por la elección del texto, por la forma en la que está contado, por el universo que proponemos que es un universo muy oscuro, muy violento, sexuado. De todas maneras sigo leyendo a Lamborghini y me sigue resultando provocador", reflexionó Martínez, y añadió: "Lo más provocador que leí de él es «El niño proletario», que es un texto asfixiante, que no da respiro, y eso lo llevamos a la escena. Es un texto que cuando parece que ya pasó lo peor hay algo más tremendo que va a suceder. Parecería que va al fondo, y este ir al fondo se puede leer como una idea de lo pornográfico, pero el procedimiento que hace Lamborghini sobre esto que se podría leer como pornográfico es bellísimamente poético", afirmó.

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