Domingo 20 de Junio de 2010
Ingresar al spa para mascotas Ruowen en la tumultosa capital china de Beijing es como entrar a una fiesta de disfraces del Día de Brujas para perros. Hay un perro-tortuga, perro-cebra, perro-Hombre Araña, un perro-tigre e incluso un perro-panda.
El perro caniche miniatura Rafael corre alrededor de su corralito como cualquier otro perro, excepto que ahora su pelo blanco nieve ha sido teñido de color verde neón y está rasurado parcialmente de manera que parezca una tortuga. Parece ajeno a su apariencia singular, pero disfruta de la atención de los observadores.
Rafael, quien recibió el nombre por el personaje de la tortuga ninja adolescente, es uno de media docena de perros teñidos que es exhibida en el spa del centro de Beijing, el cual atiende a chinos acaudalados que están alimentando un próspero furor por las mascotas en China.
Sun Ruowen, propietaria del spa, cobra entre 7 dólares por teñir una oreja y 300 dólares por teñido permanente y corte de pelo a perros grandes. La mayoría de los trabajos de teñido se mantienen durante seis meses, hasta que el pelo vuelve a crecer. l (AP)