Miércoles 30 de Noviembre de 2011
Se efectúa un inesperado control sobre tenencia y origen del billete americano; se eliminan subsidios sobre las facturas de gas, agua y energía. Hay autorización para exportar 5 millones de toneladas de trigo 2010/11; un gran acercamiento a la UIA para fabricar en el país lo que no podrá importarse: se traspasa al gobierno de Buenos Aires la deficitaria red de subterráneos metropolitanos más una obsoleta planta generadora de energía al gobierno bonaerense. Es fácil entender que nos estamos preparando para evitar la caída de las comprometidas reservas en 2012. El control cambiario no evitará que el pueblo corra tras los billetes verdes, pues no hay confianza en nuestra moneda. Las multinacionales enloquecidas por el descalabro financiero internacional ordenan a sus filiales en el extranjero el envío de ganancias obtenidas. Menos confianza existe desde que la semana anterior la clientela del plan Argentina Trabaja piqueteó exigiendo 50 por ciento sobre lo que perciben actualmente. Hablando sobre quita de subsidios, ésta no afectará a empresarios, profesionales y comerciantes, entre otros. Modificarán ligeramente sus precios y honorarios cargándolos a la permanente inflación. Como es uso y costumbre, la quita de subsidios perjudicará a todos aquellos que están dependiendo de sus sueldos. Más serio resultará no cumplir con el ultimátum del FMI para que el 13-01-2012 presentemos un Indec normalizado, facilitando la auditoría de nuestra economía. Estas promesas hechas seis meses atrás por el futuro vicepresidente argentino no se cumplieron. El FMI apuntó a anomalías estadísticas y dudó sobre la solidez de la tasa de crecimiento. El Fondo cumplió con su compromiso de no interferir durante la campaña presidencial y ahora exige la devolución de la gentileza. Recuerdo que en enero de 2010 nos monitoreó un ex presidente del Instituto Internacional de Estadísticas, el francés Jean-Louis Bodin, cuyas palabras de despedida fueron "Argentina en manipulación de estadísticas es campeón mundial". Respecto al método empleado por el Indec comentó: "cuando entra basura sale basura". En 2011 la diferencia del 13 por ciento entre la inflación oficial frente a la privada parece darle la razón al señor Bodin. Elevo mis ruegos para que el descalabro económico mundial no nos afecte aunque a vuelo de pájaro seguimos estando a cubierto.
Rubén Mario Baremberg,
DNI. 6.012.531