Martes 31 de Marzo de 2015
El ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, afirmó ayer que "el trozo más grande que quedó del avión (de Germanwings) era de un metro" y destacó la complejidad de las tareas de idenficación de las 150 víctimas que dejó el siniestro, 50 de ellas de nacionalidad española.
Según Margallo, en la zona de los Alpes franceses en la que el martes pasado se estrelló el avión hay un "espectáculo dantesco, aterrador".
La identificación de las víctimas "no va a ser sencilla", advirtió el ministro durante la inaguración de unas jornadas de la Unesco en Valencia, en el este del país.
El aparato de Germanwings -filial de bajo costo de la alemana Lufthansa- se estrelló cuando cubría la ruta entre la ciudad española de Barcelona y la alemana de Düsseldorf.
De la grabación de voz de la caja negra recuperada la fiscalía francesa concluye que el copiloto impidió la entrada a la cabina del piloto, después de que este se ausentara para ir al baño, y provocó a propósito que el avión se estrellara contra las montañas.
El gobierno español adoptó ayer varias decisiones para acelerar los trámites relacionados con las prestaciones de la seguridad social a las que puedan tener derecho los familiares de las víctimas del accidente.