Jueves 13 de Diciembre de 2012
A través de esta sección quiero solidarizarme con Susana Trimarco, madre con garras, mujer luchadora e incansable. Una vez más triunfó la corrupción, una vergüenza. Esos tres jueces le creyeron a los acusados y no a las 129 víctimas que declararon durante el juicio, chicas que habían sido violadas, drogadas, privadas de la libertad y que tuvieron que declarar frente a las personas que les destruyeron la vida. Me solidarizo, una vez más, con Susana y la acompaño, aunque sea desde lejos, en su lucha y rogándole que no baje los brazos, que tiene que encontrar a su hija y por supuesto hacer que estas tres personas que desde el estrado se burlaron de ella, de Marita y de todo el pueblo argentino, paguen por administrar justicia de esa manera.
María Carranza