Domingo 08 de Noviembre de 2009
Las cartas del 27-10 y del 5-11 de las señoras Gigón y Ferrari, respectivamente, dan cuenta de un viejo problema provincial: el pésimo transporte de pasajeros interurbano en la provincia de Santa Fe. Mientras tanto se siguen haciendo remiendos e invirtiendo sin prioridades. Se siguen inaugurando terminales de ómnibus para un sistema a todas luces obsoleto y caro. En cambio, sobre todo en la zona de Rosario, no se ha dado un solo paso para restablecer los numerosos servicios ferroviarios urbanos que, en un verdadero crimen de lesa urbanidad, fueron suprimidos desde los años 70. Sustituidos los pasos reales y a tiempo por fabulosas utopías, lo poco que se invierte tiende a reforzar la dependencia de los ciudadanos del transporte automotor o del auto particular, a contramano de la tendencia actual en el mundo que prioriza el modo colectivo y ferroviario o tranviario. El lado positivo de esta mala realidad es que puede alentar a las gentes y funcionarios defensores de ferrocarriles y tranvías a actuar para cambiarla y desde ahora, porque ya no va más. Esperando que así sea, lo saluda un porteño amante de Rosario y de esta bella provincia.
Abel Cossani,
emiju62@yahoo.com.ar