Sábado 26 de Diciembre de 2009
Desde el pasado viernes estoy asistiendo a las boleterías de la empresa Chevallier para solicitar dos pasajes para personas discapacitadas. La primera vez me dijeron que tenía que venir a hablar con el jefe; fui y la respuesta fue "está todo ocupado", cuando en realidad tienen la obligación de dar un pasaje para la persona con discapacidad y otro para su acompañante. La atención del personal en ventanilla es realmente muy malo, me trataron como una delincuente, y simplemente reclamaba un derecho para mi familia. Me pregunto si los señores dueños y jefes de Chevallier están tocados con la barita mágica y a ellos jamás le puede suceder la desgracia de tener un familiar en sillas de ruedas. La impotencia me invade y las lágrimas también.
Nora Casalanga
noracasalanga@gmail.com