Lunes 07 de Febrero de 2011
El subsecretario de Fiscalización del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación, Guillermo Alonso Navone, dijo que pese a la curva descendente del empleo informal en todo el país “el sector rural mantiene el primer lugar en ese rubro”.
“Los porcentajes mas elevados de empleo informal están en el sector rural, aunque desde septiembre del 2003 hasta el mismo mes del 2010, la curva descendió en 13 puntos, lo que significa que en siete años bajamos un 30% de aquel universo”, precisó el funcionario encargado de los relevamientos en establecimientos agrícolas.
Según Navone, “muchas denuncias provienen de los mismos empresarios que, ante la competencia desleal, llaman en forma anónima. A veces se presentan en la delegación regional”.
El funcionario informó de la línea 0800-666-4100 para quienes deseen informar sobre ilícitos laborales.
La Afip detectó extremas condiciones de insalubridad y precariedad en tres campamentos donde trabajadores rurales realizaban tareas manuales de desflore de maíz, al allanar un establecimiento agropecuario ubicado en el paraje Monte del Rosario, provincia de Córdoba.
“El trabajo prestado en las condiciones que detectamos es ilegal; pero si el trabajo es prestado en condiciones infrahumanas, como las que detectamos en este campo, estamos hablando de esclavitud, que en el siglo XXI no podemos permitir que ocurra”, afirmó el titular de la Afip, Ricardo Echegaray.
Los funcionarios de la Afip relevaron a 158 trabajadores, de los cuales 140 hacen el desflore del maíz y el resto se dedican al mantenimiento de los cultivos y preparación de la tierra.
Al ser consultados por los agentes de control, los empleados manifestaron que fueron empleados por Adecco Specialities, empresa que fue contratada por Pioneer Argentina, mientras que los peones comentaron que fueron llevados a los campos desde varias localidades de la provincia de Santiago del Estero.
En el relevamiento, los funcionarios de la Afip constataron que los trabajadores rurales cobran 97 pesos diarios y que se los pagan al finalizar todo el trabajo, previo descuento de dinero en caso de dañar las plantas que tratan.
En cuanto a los controles implementados por el Ministerio de Trabajo para que se cumpla la ley, la secretaría cuenta con 21 inspectores mientras se capacita a otros funcionarios con la idea, explicó Alonso Navone, de “trabajadores ciudadanos” que gocen de todos los derechos laborales que la constitución nacional otorga.
Para la detección de violaciones a esos derechos, los inspectores utilizarán en las fiscalizaciones de campos, construcciones o empresas madereras, netbooks para relevar digitalmente las bases de datos de la Ansés y la Afip, y la situación de los trabajadores mediante una conexión inalámbrica a internet.
Respecto de las imágenes, Alonso Navone dijo que “aunque las fotos sean antiguas nos sirven. Además entramos a los campos y no sabemos de quién son”, añadió al detallar que la competencia del área a su cargo “es el control de la seguridad social” mientras que el pago de haberes, por ejemplo, corresponde a la autoridad laboral provincial.
Estimó que en la Argentina existen alrededor de un millón de trabajadores rurales y aseguró que la mayoría se encuentra registrado con sus salarios al poner como ejemplo a los que hacen esquila, poda, cosecha, siembra, o los puesteros.
Pero, dijo, el trabajo que realizan los llamados peones golondrina “es el que más se presta a la informalidad” y atribuyó a la competencia entre empleadores el que no estén declarados o que esas empresas tercericen esas tareas.
Finalmente destacó la firma de un convenio de la provincia de Tucumán con las provincias receptoras de trabajadores de ese origen “así se va a saber dónde va cada tucumano”, similar al que se firmó entre la Nación y Santiago del Estero para el transporte, que pretende registrar el movimiento de miles peones rurales y las empresas que los contratan. (Télam)