El tránsito, un verdadero caos
Que el tránsito de la ciudad se ha transformado en algo caótico, no es novedad. Coches a velocidades impresionantes, vehículos que esperan que los peatones pisen la senda peatonal para lanzarse sobre ellos...

Martes 09 de Junio de 2009

Que el tránsito de la ciudad se ha transformado en algo caótico, no es novedad. Coches a velocidades impresionantes, vehículos que esperan que los peatones pisen la senda peatonal para lanzarse sobre ellos, conductores que tiñen los cristales de colores oscuros tornando su conducción más que peligrosa, ya que nadie ve si están atentos al tránsito, motociclistas que circulan con tres o más tripulantes, o que transportan niños de días de vida. Podríamos así, explayarnos extensamente sobre infracciones e infractores. Duele y mucho observar que los conductores de vehículos de la GUM son los primeros en no respetar las normas de tránsito. O como resulta más frecuente de observar, los vehículos policiales están siempre estacionados en doble fila para hacer cosas banales, y los agentes pasan semáforos en rojo porque nadie les dice nada, considerando que el reglamento de tránsito no los alcanza. Creo que esto es solo un relato de horrores a los que los ciudadanos nos hemos acostumbrado y casi aceptamos como imposible de resolver, sin exigir a nuestros representantes políticas serias y permanentes que no se limiten a dos o tres avisitos aislados. Sin educación desde niños, campañas de educación vial serias y constantes, aún para conductores experimentados, sin concientización de las fuerzas del orden acerca del valor del reglamento de tránsito y del valor de sus actitudes, para que el ciudadano las respete y sin severa sanción para los transgresores, estamos destinados a continuar en el caos y la indefensión.

Rubén E. Cueva, DNI 12.381.739