Jueves 24 de Diciembre de 2009
El presidente de la aerolínea Air Comet, Gerardo Díaz Ferrán, afirmó ayer que "si hubiese visto esta situación desde fuera, no hubiese elegido a Air Comet para volar", en referencia a las huelgas de empleados en reclamo de sus salarios.
Los 666 trabajadores de Air Comet, que han sido despedidos ayer tras la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE) para toda la plantilla, habían mantenido desde principios de diciembre paros rotativos en reclamo de sueldos impagos.
A pesar de ello, el presidente de Air Comet aseguró que la aerolínea "es una empresa bien gestionada, pero que por falta de crédito y por la sentencia de un juez se llegó al cierre".
El empresario se declaró "sorprendido" por la decisión del juez británico que prohibió volar a Air Comet, ante una demanda judicial presentada por el banco alemán Nord Bank, con quien Air Comet tenía contraído un impago por un crédito de 25 millones de dólares para el alquiler de aviones.
Pero la deuda total de la compañía, incluidos los sueldos atrasados, alcanza a más de cien millones de euros.
Indicó que el incumplimiento de un pacto por parte del gobierno argentino en el marco del proceso de nacionalización de Aerolíneas Argentinas, antes propiedad de Marsans, por el que iba a recibir 200 millones de dólares, le ha privado de unos recursos importantes y afirmó que presentará una demanda contra la administración de Cristina Fernández de Kirchner por esta causa.