Miércoles 06 de Octubre de 2010
La economía cubana se encuentra como el Titanic post-iceberg, hace agua por todas partes. Para intentar que el barco no se hunda tan rápido el gobierno caribeño ha tomado medidas propias del liberalismo más ortodoxo. Empezó por anunciar la cesantía de 500.000 empleados públicos (¿ñoquis tropicales?) y ahora informó que "los que puedan hacerlo" pagarán por los servicios de salud y educación pero que "la gran mayoría" seguirá recibiendo esos servicios gratuitamente. De esta manera se reconoce que en Cuba hay dos clases sociales: una minoría que puede pagar salud y educación, y una gran mayoría que no puede hacerlo. Nos enteramos ahora, por boca de los máximos jerarcas de la dictadura castrista, que después de ¡50 años! de régimen comunista un importantísimo número de cubanos están sumergidos en la pobreza.
Juan Carlos Belligotti LE 6.246.832