Domingo 02 de Enero de 2011
El último concierto, el último álbum. ¿Será cierto esta vez? Al menos así lo anunció Damon Albarn durante el show en Auckland, Nueva Zelanda. También, el grupo musical de no tan dibujos animados ni tampoco tan virtual, Gorillaz, lanzó como despedida “The Fall” (El otoño) y así terminaría la historia de la banda de simpáticos gorilas que arrancó casi como una broma hace 9 años aunque con un gran disco, “Gorillaz”, quizá el mejor de los cuatro que grabaron.
“The Fall” tiene distribución gratuita desde la web de Gorillaz y es el segundo disco del año, ya que “Plastic Beach” apareció en marzo tras toparse Albarn con montones de basura inorgánica en una playa malaya y entonces quiso expresar su punto de vista hacia la civilización sintética moderna. Esto no sólo reafirma su hiperactividad compositiva sino que estira la cuerda al máximo respecto a las nuevas formas de hacer un disco, ya no físico, sino gestado, desarrollado y dado a conocer en internet.
Desde hace un tiempo, Beck con su Records Club distribuye sus discos covers de originales famosos en la historia del rock (“Velvet Underground & Nico”, “Songs of Leonard Cohen” y “Oar” de Skip Spence, entre otros), lo mismo hizo Flaming Lips con su versión de “El lado oscuro de la luna” de Pink Floyd , pero el también vocalista del agonizante Blur fue más allá aún porque "The Fall" se trata de un álbum digital que tiene la particularidad de haber sido grabado con aplicaciones para iPad.
“The Fall” está integrado por 15 temas que fueron grabados en 32 días entre las ciudades de Montreal y Vancouver en octubre de 2010. Quizá sea aburrido nombrarlas pero las aplicaciones que utilizó fueron: Speak It!, SoundyThingie, Mugician, Solo Synth, Synth, Funk Box, Gliss, y siguen las firmas.
También hubo instrumentos formales y no tan formales: un Korg Vocoder, un Ukelele, un Microkorg, un Omnichord, un Moog Voyager, una guitarra, un piano y un Korg Monotron. Quizá a algún maníaco del planeta Albarn le encantará tener esta lista impresa en papel. Damon declaró en una entrevista con la revista NME, que esperaba que fuse el primer disco hecho con un iPad. “Me enamoré de mi iPad tan pronto lo tuve. Hice un tipo completamente distinto de grabación”.
En cierto sentido la historia de la banda presenta el reflejo de la vida sintética. Sus personajes-miembros parecen haber residido en el basural nuclear de “Generación X”, la novela de inicios de los 90 de Coupland. Como gorilas escondidos en el desierto de California y que, más allá del pop, la posmodernidad, la moda y el diseño, sobreviven en condiciones mínimas. Albarn explicó la idea de creación de Gorillaz con siguientes palabras: “Si alguien mira MTV durante demasiado tiempo, podrá darse cuenta que es como el infierno, no hay ninguna substancia allí. Así tuvimos la idea de crear una banda de dibujos animados, algo que fuera la respuesta a todo eso”.
Quizá, el valor agregado de “The Fall” es que demuestra lo fácil que resulta hoy pensar, grabar y entregar a los jóvenes un disco de 45 minutos, sin encerrarse entre cuatro paredes durante meses o años. Con esto Albarn le dio el tiro de gracia a Gorillaz. Para qué seguir con una gran mentira.