Jueves 04 de Diciembre de 2008
Señor intendente: no es la primera vez que escribo en defensa de los animales, en este caso puntual, en relación a los caballos que tiran de carros con cargas muy pesadas. Los caballos no dan más y el tiempo de ellos se acaba. Están extenuados, trabajan sin cesar y en las peores de las condiciones. Hace calor, el cuerpo les hierve y las patas les sangran. Pero lo más triste es que les sangra el alma, porque la tienen. A veces los azotan los dueños, pero el peor de los azotes se los dan quienes tienen la solucion y no lo hacen. Mirar hacia otro lado y ponerse tapones en los oídos es la manera más elegante de azotar. Porque fíjese que incluso llamo a Control Urbano para pedir ayuda y nadie atiende. Hay una ordenanza y una ley nacional que usted conoce por ser Intendente. Cúmplalas, por favor. Es hora de cambiar; reemplace los caballos por triciclos, para que estas personas no usen más a los animales y puedan seguir su jornada, logrando su sustento con dignidad. Póngase de pie y distribuya tareas para cada función. Sé que la ciudad tiene muchos temas importantes, pero éste también lo es. La sociedad, de hacerlo, lo aplaudirá.
Felisa Gordon, DNI 10.242.588, felisagordon@ciudad.com.ar