Viernes 26 de Julio de 2013
El 15 de enero de 1944, un terremoto con epicentro en Las Lajas, departamento de Albardón, destruyó la ciudad de San Juan y los poblados cercanos. Las casas, construidas con adobe, se desplomaron. Hubo millares de muertos, heridos y huérfanos. Se produjo seis meses después de la revolución que destituyó al presidente Castillo. El coronel Perón era secretario de Trabajo, y poco conocido por la población. Decidió hacer una colecta nacional para reconstruir San Juan, que fue respondida espontánea y masivamente por todo el país, y lo proyectó al liderazgo político nacional. Conoció a Evita, quien fue su adalid en la colecta, y se casó con ella. Años después, los sanjuaninos repetían: “Los fondos de San Juan, ¿dónde están?, ¿dónde están?”. El vulgo decía que Evita le propuso a Perón: “Uno para vos, uno para mí, y uno para San Juan”. Su dominante liderazgo lo llevó a convertirse en un autócrata, cometiendo errores políticos, que enfrentaron a los argentinos, y económicos, que empobrecieron a la población. Fue destituido, pero los gobiernos posteriores, después de 60 años, no supieron cómo armonizar el país para que prosperara.
Marcelo Castro Corbat