El Tata Martino y lo bueno en Newell's
Lo mejor fue la dinámica que aportaron Pérez y Bernardi. Al final el equipo decayó.

Domingo 24 de Junio de 2012

A nivel individual y colectivo lo mejor del Newell's de Gerardo Martino fue la dinámica del mediocampo para sostener el protagonismo del equipo en todo el torneo. Y en este aspecto el trabajo aplicado de Pablo Pérez, uno de los goleadores rojinegros con seis gritos, y Lucas Bernardi, el gran distribuidor de juego, estuvieron en el podio de los rendimientos. También fue interesante el aporte de Hernán Villalba, que cuando debió ingresar por la lesión de Diego Mateo cumplió como lo venía haciendo el rubio volante de contención. Mientras que en el resto de las líneas del equipo hubo mayor irregularidad y tanto en defensa como en ataque se sintió mucho el contraste entre los partidos del inicio del campeonato y los del final. En términos generales la campaña fue más que positiva.

En todo final de una etapa se impone un balance. Para destacar los puntos altos y marcar también las falencias. Es cierto que desde hace algunas semanas la campaña del Newell's de Martino ya viene siendo catalogada como "muy buena" porque desde los números superar los treinta puntos para un equipo que venía a la deriva ya es todo un logro mayúsculo (terminó con 32 unidades).

Tras el empate sin goles del viernes ante Lanús ya se pueden sacar las conclusiones globales de lo que fue la performance rojinegra. No hay dudas de que lo mejor fue la identidad futbolística que le impregnó el Tata a su equipo: con dinámica en el medio, con buen trato de pelota y plantándose en todas las canchas con ambiciones de ganar. Claro que se llegó a un techo de rendimiento que no se pudo superar (ver aparte) y eso le impidió a los leprosos soñar con algo más.

El Tata con la misma base supo reinventar a un plantel que estaba terriblemente golpeado y también se la jugó por varios jugadores que no eran tenidos en cuenta (uno de ellos Figueroa). Pero su mayor apuesta fue la de Maximiliano Urruti como centrodelantero y allí le salió bien. Porque Maxi demostró condiciones de centrodelantero picante, que sabe pivotear y que también tiene gol. Hizo seis goles en el torneo, aunque en las últimas jornadas lució errático y eso le pasó factura a las aspiraciones leprosas. Igual es una de las joyas de la cantera que varios clubes vendrán a buscar.

El resto de las individualidades alternaron altas y bajas, siendo un torneo más que aceptable el de Santiago Vergini, por todo lo que evolucionó como jugador, aunque en el lateral derecho por momentos se lo notó incómodo. Igual el Flaco redondeó un torneo aceptable.