Martes 17 de Noviembre de 2015
No anduvo con vueltas y fue directamente al grano. Gerardo Martino fue realista al admitir ayer que sabía “todo lo que se hubiera hablado” si Argentina no lograba derrotar a Colombia en Barranquilla, por la cuarta fecha de las eliminatorias rumbo a Rusia 2018.
El Tata remarcó que su equipo “manejó el partido aun cuando retrocedimos” y explicó que la estrategia fue evitar un ritmo frenético que no lo hubiera favorecido.
“Por momentos pudimos ir y presionar arriba al rival, lo hicimos un rato porque sabíamos que no siempre íbamos a poder hacerlo. Por eso decidimos dejarles a ellos que tengan el primer pase y luego salir rápido”, expresó.
Consultado sobre la repercusión que significaba una derrota, fue tajante: “Soy totalmente consciente de todo lo que se hubiera hablado si este resultado no se daba”.
Martino calificó de “justo” el marcador e indicó que “podríamos haber hecho un gol más”.
“La alegría que siento es por los jugadores. Me pone muy contento por ellos, ya que varios vienen haciendo un esfuerzo muy importante hace diez años”, afirmó el DT rosarino.
El Tata destacó “el nivel y la valentía” de sus futbolistas y consideró que “ellos juegan siempre con la misma nobleza, aunque en algunas pocas ocasiones que fueron decisivas, no les fue bien”, en referencia a las finales perdidas del Mundial y la Copa América.
“Hoy (por ayer) era un clima agobiante. Podríamos haber jugado un mal partido y corrido poco y seguro hubieran dicho que ellos no me respaldaron. Me produce felicidad verlos jugar así”, dijo.
Por último, Martino consideró que “en la elaboración de juego y claridad conceptual estuvimos muy bien” y se lamentó por la pérdida de Javier Mascherano, quien acumuló la segunda amarilla y no podrá estar frente a Chile, a fines de marzo, por la quinta fecha.
Precisamente Mascherano, tras el triunfo en el Metropolitano de Barranquilla, destacó el temple del equipo para ganar en un estadio complicado. El futbolista del Barcelona manifestó que “el equipo mostró el carácter que hace falta para jugar en la selección” y luego destacó el temple “para jugar en una cancha complicada” y evalúa que fue “una buena fecha porque sacamos cuatro de seis puntos ante dos rivales importantes” como el conjunto cafetero y Brasil.
Biglia: “Esto sirve para respaldar al entrenador”
El volante del seleccionado argentino Lucas Biglia se mostró muy conforme con el rendimiento del equipo y afirmó que la victoria “sirve para muchas cosas, pero fundamentalmente para respaldar al entrenador, a Martino”.
“Ahora nos tocaba a nosotros respaldarlo a Martino, porque él siempre creyó en nosotros aunque habíamos perdido la confianza, pero nunca cambió el juego; por eso, le debíamos respeto y entrega”, indicó el volante Biglia, quien es uno de los jugadores preferidos por el Tata debido a que se ajusta la funcionamiento colectivo que pretende y ayer lo demostró con creces.
El mediocampista de Lazio de Italia añadió que “lo merecimos el otro día ante Brasil pero no se dio, pero esta vez lo pudimos concretar ante un gran rival. Es un triunfo que nos da tranquilidad para respaldar a Gerardo, para que no pase lo que ocurrió con Alejandro (por Sabella ex entrenador del seleccionado), quien había cumplido una gran labor y nadie se preocupó cuando dejó el cargo”.
Biglia ratificó que la alegría por el respaldo al Tata era compartida por todo el plantel: “Todos estamos muy bien”.
Al fin no extrañó a Messi
La lesión en la rodilla de Lionel Messi fue la peor noticia que recibió Gerardo Martino, a poco de iniciar el camino al Mundial de Rusia 2018. El fastidio por la final perdida en la Copa América y además porque el equipo no dio el piné justo en ese partido decisivo, empezó a llenar de dudas el ciclo que siguió al subcampeonato en la Copa del Mundo 2014. Por eso, que justo se cayera el mejor jugador del mundo en vísperas de la primera jornada de las eliminatorias, en el Monumental y cuando debía empezar a lamer sus heridas, fue un mazazo que no pudo absorber de inmediato. Tanto que la primera victoria recién llegaría ayer, en la cuarta fecha de la competencia. Pero hubo una diferencia radical entre aquella primera doble cita y la que culminó en Barranquilla. Parece que, al fin, Argentina pudo arreglárselas bien sin su bandera, reseteó y volvió a encender la esperanza de que se puede.
Esa fue acaso la mejor conclusión que dejó la selección luego del empate que debió ser triunfo frente a Brasil y la victoria incuestionable de ayer en Barranquilla. Porque además de la ausencia de Messi, Martino también debió lidiar con otra: la de su 9 titular, Sergio Agüero, desgarrado en ese primer aciago encuentro frente a Ecuador. Frente a Paraguay, en la fecha siguiente, jugó Carlos Tevez, el pedido supuestamente por todo el pueblo, y en un 0 a 0 deslucido tampoco descolló.
Por eso, el retorno de Gonzalo Higuaín, ausente en esos partidos como una especie de castigo por ser apuntado como gran responsable de no haberle ganado a Chile en la copa (erró un gol imposible en los últimos instantes y falló en la definición por penales), ofició como un símbolo. Era volver a ese pasado doloroso o romper con él. Y esta selección, también con las ausencias de los lesionados Pablo Zabaleta y Ezequiel Garay, entregó esta última señal.
Ayer, además del ingreso de Mercado por el suspendido Roncaglia, el único cambio fue posicional: Lavezzi a la derecha y Di María a la izquierda, como debe ser. El resto, pese a tener un día menos de descanso que Colombia y disputar el partido a una temperatura insoportable, fue el mismo equipo que debió ganarle a Brasil.
Por eso el mérito es doble. Además de disimular por primera vez la ausencia del 10, Martino mantuvo la base y la hizo producir a un muy buen nivel como para pensar que hay con qué, como en los casos de los zagueros Otamendi y Funes Mori. Hay vida sin Messi. Lo mejor que se llevó, amén del triunfo.