Domingo 12 de Julio de 2009
El judaísmo sintetizó en el Talmud las conclusiones de los rabinos sobre ideas, leyes, tradiciones y costumbres de esta religión. Leí en él algo sustancioso: "Dios nos dio dos oídos para escuchar y una boca para hablar. Luego, hay que escuchar el doble y hablar la mitad". Los políticos que yo vi y escuché hasta el 25 de junio pasado procedieron a la inversa: hablaron mucho pero no dijeron nada interesante, y el gobierno, debilitado después de la elección, no escuchó lo que le dijeron las urnas. Y así seguimos: personajes conocidos o personeros desconocidos se llenaron los zapatos con tierra caminando cinco o seis poblaciones por día remedando las excursiones europeas que recorren dos o tres naciones en 24 horas. Parecían actores presentando un nuevo espectáculo teatral y explayándose sobre el contenido de la obra. Todo ficción, pura ficción. La presidente en funciones viajó a arreglar el entuerto hondureño dejando otro entuerto mucho más serio en su país y así les dió tiempo a sus técnicos de preparar el lamentable enroque del nuevo gabinete. ¿Qué garantías nos ofrece este parche? Necesitamos aseguramiento de la Justicia. Que lleguen inversiones reales. Debemos mantener permanentemente los puestos laborales. Se han de reactivar urgente las exportaciones de productos alimenticios al mundo. Queremos estar gobernados por verdaderos estadistas constructivos y convocantes. Recordemos: escuchar el doble y hablar la mitad.
R. M. Baremberg