Miércoles 25 de Mayo de 2011
Hace algunos años, el actual gobernador de nuestra provincia, cuando iniciaba su candidatura a intendente de Rosario, visitó la zona donde vivo, cercana a Ovidio Lagos y Arijón, y tuve la oportunidad de hablar con él. Al plantearle los pedidos del barrio, me dio muestras muy claras de conocerlos y "bajo juramento" prometió soluciones. Pasó el tiempo y algo se hizo al principio. La Intendencia cambió de titular y la zona fue quedando lentamente en el olvido. Con mucha estrategia, las obras se enfocaron desde el centro al norte, casualmente donde la cantidad de votantes es mayor. Es fácil hacer una pequeña investigación y notar que a pesar de no ganar en esta zona, no influye, ya que es lugar de casas y no de edificios. Este relegamiento, este abandono, hace que empresas de servicios privadas y gubernamentales no inviertan, y para que se puedan entender mis fundamentos paso a detallar: si alguien decide vivir en la zona, olvídese de conseguir una línea telefónica de Telecom. Deberá esperar que algún usuario se dé de baja, ya que requerirá una inversión que no se hará y, por supuesto, si necesita internet para trabajar dedíquese a otra cosa. Ni pensar en tener el servicio de Fibertel, no llega. Si ya tiene Arnet, confórmese y adáptese a las señales baja y cortes. Pero el servicio más deplorable es el de Aguas Santafesinas. Lo de "cuidemos el agua" para estos vecinos suena irrisorio, no se puede cuidar lo que no se tiene. Aunque no se crea, el "vital elemento" no llega por la tan conocida presión baja. Las tasas son como en cualquier barrio según los metros cuadrados, pero si se desea contar con el agua debemos invertir en instalaciones de bombas realmente costosas, porque la respuesta es que "para la normalización se deberían hacer obras...(—) y el ente regulador en su página da como solución pedir rebaja en las tarifas....(—). La gente no quiere pagar menos, exige soluciones inmediatas. Mi decisión a escribir esta carta fue motivada por cansancio y por indignación. Las campañas electorales con obras faraónicas me parecen bien, pero por favor, la calidad de vida de los rosarinos debe ser igualitaria, sobre todo en las "cosas que no se ven".
María Teresa Siemienczuk, LC. 5.280.469