El sueño de la casa propia
El sueño de la clase media ilusionada en tener vivienda propia pareciera ser que simplemente seguirá siendo un sueño. Pues los pocos bancos que dan créditos hipotecarios para construir viviendas ofrecen préstamos hasta 20.000 dólares...

Miércoles 04 de Septiembre de 2013

El sueño de la clase media ilusionada en tener vivienda propia pareciera ser que simplemente seguirá siendo un sueño. Pues los pocos bancos que dan créditos hipotecarios para construir viviendas ofrecen préstamos hasta 20.000 dólares, perdonen mi ignorancia, pero ¿en qué mundo viven estos banqueros? Simplemente les recuerdo que para comprar una cochera para guardar un automóvil la misma vale 20.000 dólares. De manera que me parece que deberían actualizarse con los costos de edificación. Por otra parte, veo que los créditos que se otorgan en el primer mundo el interés es de un 5 % anual, sería igual que acá que incluyendo los gastos administrativos nos cobrarían un 6 % pero mensual. Esta afirmación que digo y que invito a corroborarla distingue nuestro país como el paraíso de la usura a diferencia de los paraísos financieros internacionales, donde envían sus ganancias aquellos que manejan los negocios económicos y financieros de nuestro país. La tremenda diferencia existente entre uno y el otro caso hace que tendríamos que dejar de lado las antinomias, cortar y armar juego de nuevo, y que pudiéramos de verdad empezar a crecer como país. Ruego que no me malentiendan lo que estoy diciendo y sepan qué es lo que está pasando por estos lares del planeta. La verdad es que algunos poseedores de pasaportes argentinos, porque eso son simplemente, nada que ver como ciudadanos argentinos gracias a sus contactos en el extranjero hacen la plata acá, la mandan afuera y la vuelven a traer, haciendo tremendas diferencias económicas. Por favor, acaben con eso. El dinero en el mundo en serio no vale más que los productos que se producen y que se manufacturan y posteriormente se venden. La materia prima, las ideas y sus posteriores realizaciones es lo que más vale, y es lo que más dinero da. Aquí seguimos vendiendo y regalando materias primas diversas, de la misma manera que hace 500 años nos la llevaban los conquistadores, y hoy de manera más organizada hacen lo mismo. Es por culpa de estos ambiciosos que no ven mas allá de sus narices que esto continuará si no cambia la mentalidad de nuestra sociedad.

Armando Torres / DNI 6.047.844