Edición Impresa

El soldado del caso WikiLeaks enfrentaría una cadena perpetua

El juicio contra el informante de la plataforma WikiLeaks, el soldado Bradley Manning, entró en su última etapa con la presentación de los alegatos finales de la acusación y la defensa, antes de...

Viernes 26 de Julio de 2013

El juicio contra el informante de la plataforma WikiLeaks, el soldado Bradley Manning, entró en su última etapa con la presentación de los alegatos finales de la acusación y la defensa, antes de que la jueza militar del caso, Denise Lind, emita su fallo, probablemente en los próximos días. Las filtraciones de miles de mails y documentos de embajadas y el Pentágono por parte de Manning a WikiLeaks, y de esta a la prensa mundial, causó un escándalo de proporciones globales a fines de 2010.

El joven soldado, ex analista de inteligencia durante la guerra de Irak, afronta una pena máxima de cadena perpetua si la jueza lo declara culpable del delito más grave que pesa sobre él, de entre la veintena de cargos presentados en su contra por el gobierno estadounidense: el de "ayudar al enemigo".

La fiscalía usó buena parte de la sesión matinal en la base militar de Fort Meade para defender su acusación, especialmente el cargo principal, bajo la premisa básica de que Manning era consciente del material que estaba filtrando así como de las manos en las que iba a acabar, como Al Qaeda, y que lo hizo por motivos estrictamente personales, no para alertar a la opinión pública como afirma el joven militar.

"El único ser humano por el que Bradley Manning se preocupaba era él mismo", sostuvo el fiscal militar Ashden Fein, encargado de presentar el alegato final de la acusación, que se prolongó durante unas dos horas. Fein hizo una presentación en la que hizo uso de Power point y llegó a mostrar un autorretrato que se hizo Manning, momentos antes de enviar los documentos a WikiLeaks.

Una acción de cuyas consecuencias el joven soldado era plenamente consciente, afirmó rebatiendo así los argumentos presentados por la defensa de Manning durante el juicio. Como analista de inteligencia, Manning "había sido entrenado para saber que el enemigo usaba Internet" y era consciente de que "todos y cada uno" en el ejército desempeña un "papel clave para mantener seguras" a las fuerzas armadas.

El fiscal recordó además que Manning había firmado dos acuerdos de confidencialidad sobre las informaciones que durante su trabajo debía manejar y que, por lo tanto, sabía lo que se hacía cuando se decidió a filtrar los cables a WikiLeaks. Manning, un soldado de muy baja graduación, filtró más de medio millón de documentos. Un bloque se refiere a las guerras de Irak y Afganistán, y otro a la tarea diplomática del Departamento de Estado. Ambos episodios ocurrieron entre octubre y noviembre de 2010.

"Manning sabía que WikiLeaks y Julian Assange se consideraban a sí mismos la primera organización de inteligencia para el público general", sostuvo el fiscal Fein."Reveló información mediante WikiLeaks al enemigo de Estados Unidos", subrayó para reforzar el principal cargo que pesa contra el joven informante, el de ayudar al enemigo. WikiLeaks, a la que el fiscal llamó "anarquistas de la información" agravaría la actitud de Manning. Dado que filtrar datos a "empresas periodísticas reconocidas, como The New York Times y Washington Post podría ser un delito, pero acá pasó otra cosa. Manning deliberadamente pasó información clasificada a WikiLeaks sabiendo que Wikileaks la daría a conocer al mundo tal como hizo".

Petición rechazada. La semana pasada, la juez Lind rechazó la petición de la defensa de Manning de retirar este cargo, de dar "ayuda al enemigo". Un hecho que ha sido destacado ampliamente, puesto que se considera que servirá de precedente no ya sólo para el futuro del periodismo investigativo, sino también para otros casos de informantes como el del ex agente de los servicios secretos Edward Snowden, quien en la actualidad acapara el interés internacional por sus filtraciones sobre espionaje masivo de Estados Unidos a países tanto enemigos como aliados. Snowden logró este jueves el asilo político en Rusia, país al que se fugó desde Hong Kong.

El cargo de "ayudar al enemigo" prevé por su gravedad incluso la pena de muerte, pero la fiscalía ya dijo desde un principio que la sentencia máxima que solicitará será la de prisión de por vida.

Durante los dos meses de juicio y casi dos años de audiencias previas, la defensa ha señalado que el soldado, si bien admite haber hecho las filtraciones, no lo hizo con la intención de causar daño a Estados Unidos. A fines de febrero, en una de sus escasas alocuciones durante el proceso, Manning admitió ante la jueza que filtró de forma consciente los documentos militares y diplomáticos, pero afirmó que su objetivo no era otro que abrir un "debate público" sobre el papel de Estados Unidos en conflictos como Irak o Afganistán. A la par, el soldado se declaró culpable de diez de los cargos menores, con el objetivo de ser condenado a un máximo de 20 años de cárcel.

Pero el reciente rechazo por la jueza de retirar el cargo de "ayudar al enemigo" ha desatado las alarmas de la defensa de Manning sobre sus posibilidades de lograr una condena que no haga que su joven defendido pase el resto de su vida tras las rejas de una cárcel militar.

La inminencia de la sentencia, que según las informaciones oficiales podría conocerse en los próximos días o como máximo en una semana, hizo que la sala de Fort Meade, en las afueras de Washington, donde la prensa sigue el juicio estuviera absolutamente llena. Manning por su parte compareció ante la juez acompañado de sus abogados y vestido con el uniforme de gala que ha vestido durante todo el juicio.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS