El Senado es una vergüenza
Tras el resultado de la votación del 14 de julio habilitando el matrimonio homosexual, quiero expresar mi repudio a los agravios que recibieron 9 senadores firmantes del proyecto alternativo de unión civil.

Lunes 19 de Julio de 2010

Tras el resultado de la votación del 14 de julio habilitando el matrimonio homosexual, quiero expresar mi repudio a los agravios que recibieron 9 senadores firmantes del proyecto alternativo de unión civil. Esta discriminación se hizo efectiva por el senador Pampuro al anular las 9 firmas que tenía el dictamen, y que según el reglamento, este senador no tiene la autoridad para rechazar ningún dictamen de comisión y menos aún de impugnar el voto de 9 senadores. Además, es de destacar las ofensas que recibió la senadora Liliana Negre de Alonso por parte del senador Pichetto, quien la calificó de nazi. Estos hechos aberrantes, que se producen dentro del Congreso, no deben permitirse. Son graves ofensas a la democracia y a las personas. Las palabras de Pichetto ofendieron no sólo a la senadora, sino a la Iglesia y a sus feligreses. El debate debe ser serio, honesto y sin crispaciones. Por otro lado, no se puede permitir la falta a su banca a ningún senador, salvo por causas graves. En su voto está la representación del pueblo y no pueden faltar según les parezca o por un viaje de negocios a China. Estas cosas sólo pueden pasar en Argentina. Que vergüenza.

Javier Manzur