Domingo 08 de Mayo de 2011
Algunas personas parecen haber nacido con una sonrisa en el rostro, siempre optimistas. Otras no parecen estar tan satisfechas con su vida. Y esto, al parecer, se debe a un gen; al menos eso es lo que concluye un estudio llevado a cabo por investigadores de una universidad británica.
Como explicó a la BBC Jan Emmanuel De Neve, economista conductual de la London School of Economics, quien llevó a cabo la investigación, el responsable de la felicidad es un gen llamado transportador de serotonina o gen 5-HTT. "Este gen ya ha sido estudiado en el pasado porque es crucial para el «reciclaje» y acumulación de serotonina, que es el neurotransmisor vinculado a la regulación y control de las emociones y el estado de ánimo", señaló el investigador.
La investigación, publicada en Journal of Human Genetics (Revista de Genética Humana), fue llevada a cabo con 2.500 adultos, todos de entre 20 y 30 años. Los resultados mostraron que quienes tenían la versión corta, y menos eficiente del gen 5-HTT, tenían más probabilidades de ser pesimistas. Y aquéllos con la versión larga del gen tienen más disposición al optimismo y a ver siempre "un vaso medio lleno".
El hallazgo vuelve a plantear el largo debate sobre qué es más importante: los genes o el medio ambiente en el cual se desarrollan las personas.
Según Alexandra Watson, terapeuta británica, "el hallazgo explica muchas cosas, pero esto no significa que los seres humanos no podamos aprender a ser felices. Es decir, si una persona no tiene la versión eficiente de este gen, eso no quiere decir que no pueda aprender a sentirse satisfecha con la vida", dijo la experta.