Martes 22 de Septiembre de 2015
Para la religión católica, el triunfo de la revolución cubana en 1959 se tradujo en que no se construyeran más iglesias en la isla. Pero eso no impidió que la fe se divulgara a través de las llamadas “casas de misión”, viviendas que los creyentes prestaban para recibir a sacerdotes o simplemente para que otros miembros de la comunidad pudieran orar.
Hoy en día, los números hablan por sí solos sobre el éxito de esa estrategia pastoral: en Cuba hay 2.600 casas de misión frente a las 700 parroquias que se cuentan en la isla.
El Papa Francisco sabe de su importancia y por eso dedicó unos minutos a elogiar su papel.
Orlando Márquez, vocero de la Conferencia de los Obispos de Cuba, dijo a la prensa que tres cuartas partes de las 2.600 casas están en las zonas rurales y montañosas de Cuba.
El portavoz agregó que recientemente se autorizó la construcción de tres iglesias en La Habana, Pinar del Río y Santiago. Interrogado si la referencia del Papa podría ser interpretada como un llamado a permitir más iglesias en Cuba, el vocero vaticano Federico Lombardi dijo que era más bien un reconocimiento a la creatividad de los creyentes.