El retorno de la muerte civil
La presente carta tiene como referencia la titulada "Una noche en Madame", del pasado martes. Para quien no lo sabe, la muerte civil en la antigua Grecia era una sanción que provocaba que se considerara muerta o inexistente a la persona a la que se aplicaba, aunque estuviera viva.

Domingo 14 de Marzo de 2010

La presente carta tiene como referencia la titulada "Una noche en Madame", del pasado martes. Para quien no lo sabe, la muerte civil en la antigua Grecia era una sanción que provocaba que se considerara muerta o inexistente a la persona a la que se aplicaba, aunque estuviera viva. La ciudad dejaba de proteger a la persona condenada y cualquiera podía causarle daño impunemente. Esta es la sanción que a mi parecer se le está aplicando a Matías Capozucca a través de la exposición mediática de su caso. Quiero aclarar que creo firmemente que todos debemos ser responsables de nuestros actos y que todos aquellos que han obrado fuera de ley deben ser juzgados por la Justicia. Pero otra cosa es que cada tema cuestionable (como es la crítica hacia la seguridad de Madame) sea utilizado para seguir pegándole a Matías. Pregunto: ¿Matías no tiene derecho a estar en un grupo de amigos en un boliche? La chica que escribió la nota anterior, ¿no está de hecho haciendo lo mismo que critica? Si lo que se critica es la discriminación, ¿no se está discriminando también a Matías? En los medios siempre se habla de las víctimas y sus familias, a las cuales respeto. ¿Pero alguien se puso a pensar sólo un segundo qué nos pasaría a nosotros si por un acto de negligencia matáramos a tres de nuestros amigos, o cómo queda la mente de una persona que vive una experiencia de ese tipo? Recordemos que cuando pasó esto Matías sólo tenía 19 años y en la actualidad, más allá de que se lo describe como "Ricardo Fort", es asediado por agresiones físicas y morales de todo tipo, desde la vía pública hasta en Facebook. Y yo me pregunto de nuevo: ¿qué tipo inserción social tendríamos si nos pasara lo que le pasó a Matías? ¿Quién nos daría trabajo? ¿Qué familia estaría feliz de recibirnos como nuera/yerno? También sucede que en este tipo de casos tan mediáticos se viola el principio de "personalidad de la pena", por el cual la pena no puede trascender de la persona del delincuente, algo que está consagrado en los tratados internacionales incluidos en nuestra Constitución. La culpabilidad de Matías trascendió su persona y provocó que toda su familia sea víctima de infamias y actos violentos. Nadie sabe o se puso a pensar que detrás de él también hay una familia que sufre y mucho. Estaría bueno que el caso Capozucca deje de ser sólo un objeto de lluvia de insultos, y que nos ayude a dejar de estar siempre en la vereda de enfrente. Esto en realidad nos debería hacer reflexionar de que a todos nos pudo pasar, ya sea como autores, víctimas o familiares de cualquiera de las dos partes y lo importante ahora tomar conciencia y evitar que algo parecido vuelva a ocurrir.

Gabriela Pitton

gabipitton@hotmail.com