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El relato, la épica y Batman

El país pagará los vencimientos de deuda pero no se propone negociar la que se convalidó en el juzgado de Thomas Griesa. Luego de 12 años de litigio, la Argentina solicita tiempo para negociar.

Domingo 29 de Junio de 2014

El gobierno argentino buscó la forma más rebuscada de negociar con los bonistas en litigio. El país pagará los vencimientos de deuda pero no se propone negociar la que se convalidó en el juzgado de Thomas Griesa. Luego de 12 años de litigio, la Argentina solicita tiempo para negociar. Los bonistas procederían a embargar lo que los pondría como los malos de la película, mientras el país compra tiempo y nadie cobra.

En este escenario, el país ingresa en otra tediosa negociación en donde lo único que realiza es un aporte más a la confusión general.

Lo más claro es que los bonistas en litigio algún día cobrarán. La Argentina, algún día pagará, ya que no puede vivir eternamente con este problema. Mientras esto sucede, la incertidumbre general llevará a que la actividad económica descienda notablemente en el país.

El mercado financiero está muy complicado. Los bancos tienen tasas máximas para vender sus productos y en ese contexto de negocios no pueden fijar el precio de la tasa de interés de plazo fijo, por carácter transitivo, dicha tasa también tiene un precio máximo, cuyo techo es el 27 por ciento anual, que es el precio a la cual se financia el gobierno.

Los bancos no pagan más del 24 por ciento anual para un plazo fijo importante. Esto se puede tomar o dejar, por eso, los bancos ven perder los depósitos en ventanilla.

Mucho de este dinero, pulula por el mercado, en busca de un rendimiento mayor. Con el precio máximo a las tasas lo único que se logró es que los bancos hicieran menos negocios, se le dio volumen al mercado del blue, y se consolidó un precio por encima de $ 12 para el dólar informal.

La Bolsa muestra un comportamiento muy volátil. El mercado accionario venía de una gran suba, hace una semana atrás operó el vencimiento del mercado de futuros y opciones, esto dio lugar a una fuerte liquidación de posiciones en el mercado, que arrastró al índice Merval a una importante baja. Con las noticias que hay sobre la mesa, lejos de incentivar la compra de activos financieros se está espantando a los inversores. La baja de volumen, y la alta incertidumbre, podrían precipitar una nueva baja.

En el mercado de bonos sucede algo parecido, muchos inversores compraron bonos con el fin de atesorar un ahorro a futuro. En la actualidad, observan nerviosos el escenario económico, muchos se apresuran a vender perdiendo de vista que están perdiendo una inversión que a futuro será muy rentable.

Argentina no puede dejar de pagar la deuda y no acordar con los bonistas en litigio, el país necesita cerca de u$s 10.000 millones para terminar entero el año, sin dicho financiamiento el escenario económico será lúgubre, imposible no arreglar este lio en que se metió.

Seguramente la sucesión de noticias llevarán intranquilidad a algunos, y adrenalina a otros. Toda baja será una oportunidad de compra, ya que de largo plazo nadie se suicida, máxime cuando faltan 16 meses para las elecciones presidenciales.

Mientras esto ocurre en la economía cotidiana las ventas son muy bajas, el invierno dejó a la mayoría de los argentinos en casa. El Mundial de Fútbol, lejos de traer negocios, en muchos casos los espantó. Para julio llega el aguinaldo, y muchos trabajadores observarán con horror lo que tendrán que pagar de impuesto a las ganancias, dejándolos, una vez más, con las manos vacías.

Los precios lejos de ceder, se actualizan a un ritmo del 2 por ciento mensual, el dólar oficial sigue muy bajo, la soja está en caída y los inversores están muy desanimados.

Serán meses de transición económica, el gobierno no mira las implicancias políticas y los estados de ánimo, porque está lejos de las elecciones. Envuelto en una bandera argentina, sale a enfrentar a los capitales del mundo, cuando en lo cotidiano, los costos y gastos se colocan por encima de las ventas.

El gobierno, en este escenario, actúa como un superhéroe, y pretende mostrarse como Batman, ojalá no termine como Robin.

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