Domingo 21 de Diciembre de 2008
El agente secreto James Bond podrá muy pronto utilizar los ómnibus del servicio público, sin que eso vaya en desmedro de su imagen. Por lo menos en Londres. Ahí volverá a rodar pronto el micro de dos pisos, y el primer ganador del concurso de diseño es nada menos que el fabricante del "coche Bond", Aston Martin.
La automotriz ha diseñado una nueva versión del legendario "routemaster" (sacado del servicio hace pocos meses), junto al prestigioso estudio de arquitectos de Norman Foster. El nuevo micro no tendrá un motor turbo, pero será por lo menos una construcción ecológica y tendrá además un techo de cristal.
Los planes estarán listos en 2011. Entonces empezará a rodar la primera unidad roja de dos pisos, con una plataforma abierta en la parte trasera, anunció ayer el alcalde de Londres, Boris Johnson. Su predecesor en el cargo, Ken Livingstone, había sacado previamente el "routemaster" de circulación. Era demasiado inseguro a la hora de subir y bajar, sostenía Livingstone, y tampoco era apto para minusválidos. Desde entonces, los legendarios buses circulaban sin la plataforma abierta. Ello dio lugar a una verdadera ola de indignación, con un debate entre críticos y simpatizantes del "routemaster" que continúa hasta ahora.
Durante su campaña electoral, Johnson había prometido recuperar el micro de dos pisos. Para el concurso en busca de un diseño ecológico y moderno llegaron 700 croquis. Los ganadores son finalmente Aston Martin y Foster, así como la compañía de diseño de ómnibus Capoco Design.
El modelo presentado por Capoco, por el contrario, imita la forma rechoncha del viejo Routemaster y tiene el característico "morro" delante del asiento del conductor. También ese autobús de chasis bajo es ecológico y apto para minusválidos. "Lo mejor de lo antiguo, combinado con lo mejor de lo nuevo", promete Capoco.
Pero el proyecto de Johnson no cuenta sólo con amigos. Y es que el político conservador se está presentando ahora como un maestro a la hora de poner la marcha atrás: no sólo ha cancelado la ampliación del peaje urbano al oeste de Londres, sino también hará desaparecer del tráfico los largos autobuses articulados, poco populares. Sus rivales le reprochan al excéntrico político que sus planes son puro efectismo.