Domingo 20 de Noviembre de 2011
Azul, una ciudad que sigue su ritmo. Muchos hablan de "el pueblo". A los habitantes consultados por La Capital parece no haberlos conmocionados la noticia de los "chicos cambiados". Parece, todo parece... .
"Todo el mundo sabe en Azul de la noticia pero no creo que haya conmoción. Lo que pasa es que vinieron los medios nacionales y allí cobró otra dimensión. Y es lógico que uno de estos muchachos haya salido a hablar. Si me pasara con un hijo mío creo que me moriría", cuenta Manuel, el diariero y kiosquero que tiene el puesto a unos metros de la entrada del sanatorio.
Vilma, una rafaelina que hace 30 años está radicada en la ciudad y es propietaria de una mercería plantea algo parecido: "Yo al tema lo conocía desde hace más de un año porque conozco gente de la familia. Javier fue el que empezó a moverse y se armó todo este lío. Pero nosotros seguimos con nuestras cosas", mientras una clienta que prefirió no dar su nombre dice "yo vivo en una burbuja, me enteré hace dos o tres días. ¡Qué locura, pobres muchachos!".
Amalia es la encargada del hotel Victoria se sorprende cuando el cronista le cuenta algunos datos de la historia: "Me entero más por ustedes que por lo que comenta la gente. Acá creo que se tomó con naturalidad. No sé ni quienes son estas familias, y eso que acá nos conocemos todos. Me parece que se habla más del asesinato del chico de Lincoln que de este tema".
César Barri es periodista de la FM Azul y tiene un programa matutino de interés general. Cuenta que "obviamente que un hecho de estas características tiene repercusión, pero la llegada de los medios nacionales terminó de conmocionar todo. Quizás uno tenga que pensar que el hecho de que esto haya sucedido hace tantos años morigera un poco la posibilidad de una repercusión sorprendente. Y de verdad es así. No ha habido en la comunidad la respuesta que se dice. Conmoción en la sociedad es lo que pasó con el chiquito de Lincoln que fue encontrado muerto, donde uno trata de encontrar algún tipo de explicación. Esto fue un hecho curioso en el marco de un cierto desmanejo en el sanatorio".