El pueblo quiere saber
Me voy a permitir hacer un paralelismo, una comparación entre un hecho meteorológico, natural e inexorable, el crepúsculo con la actual situación política en Argentina.

Miércoles 19 de Agosto de 2015

Me voy a permitir hacer un paralelismo, una comparación entre un hecho meteorológico, natural e inexorable, el crepúsculo con la actual situación política en Argentina. Se podría definir como crepúsculo ascendente al matutino. Cuando el sol aparece en el horizonte y comienza a iluminar el día. Por el contrario, un crepúsculo descendente es cuando el sol desaparece en el horizonte y comienzan las primeras sombras de la noche y muere el día. Se da la particularidad que la palabra "crepúsculo" admite los dos ejemplos. ¿En cuál de las dos situaciones está hoy la realidad de nuestra situación política? Es indudable que el actual gobierno sufre un desgaste. La era Kirchner, después de doce años de gobernar el país comienza a hacer agua en varios aspectos de su gestión. En realidad, yo no me atrevería a asegurar que ese desgaste es el fin de la era Kirchner. Podría serlo. También, es posible que sea un paréntesis transitorio, en una línea ascendente que podría ser superada si los vientos de cambio comenzaran a soplar. Daniel Scioli, al ser designado por la presidente como único candidato a presidente por el oficialismo, se muestra fortalecido por estos días. Las dudas que surgen, para el caso de ser electo, es saber cómo logrará autonomía y autoridad propia. Este fortalecimiento circunstancial de Scioli se ve agrandado por cierta debilidad, cierto desgano y ciertos titubeos de los adversarios opositores. Dada la cercanía de las elecciones, el electorado necesita que el candidato Scioli haga público los lineamientos de su hipotético gobierno. En tal caso, se me ocurren algunas preguntas que vería con agrado me respondiera: ¿Qué pasará con el cepo cambiario, con las retenciones al campo y con los endeudamientos internos y externos? ¿ Qué pasará con la inflación y la enorme expansión monetaria, una de las causales de esta última? ¿Qué paso darán para reactivar las economías regionales? ¿Qué se hará con el Mercosur? ¿Qué pasará con nuestra relación con los Estados Unidos y con Europa, seguiremos aislados? ¿Cómo combatirán la corrupción y la inseguridad? ¿Cómo se garantizará una Justicia independiente? Se me ocurren algunas más, pero creo que bastan a título de ejemplo. Este cuestionario, que propongo para el candidato kirchnerista, vale en su mayoría para los demás candidatos a presidente y se podrían usar en cualquier debate. Scioli ha sido el más votado en las Paso y es posible que lo sea en octubre o en el ballotage de noviembre. Siempre en el cálculo de las posibilidades, a partir del 10 de diciembre, sentado en el sillón de Rivadavia, lapicera en mano, ¿comienza a ser Scioli? ¿Tendrá la autonomía y autoridad, de la que yo hablaba al comienzo, o tendrá que conformarse con gobernar rodeado por Zanini, La Cámpora y una nutrida bancada kirchnerista? Creo que nos merecemos una respuesta. Una actitud de compromiso para que la ciudadanía sepa a quién se votará.

Jorge Omar Bustamante / DNI 7.796.562