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El pueblo natal de Priebke se negó a darle una sepultura

La posibilidad había sido sugerida por la colectividad judía italiana. El nazi tampoco puede ser velado en ninguna iglesia romana.

Martes 15 de Octubre de 2013

La ciudad alemana donde nació Erich Priebke rechazó enterrar en su cementerio al criminal nazi fallecido la semana pasada en Roma, como había reclamado la comunidad judía italiana, mientras que en Roma se prohibió cualquier tipo de celebración funeraria pública por miedo a disturbios neonazis.

La prohibición italiana, ordenada ayer por la policía nacional, regía tanto para los funerales como para el transporte del ataúd y posibles convocatorias en torno a la figura del nazi. La Vicaría de la Iglesia católica romana, por su parte, ya había rechazado realizar una celebración católica del funeral del ex oficial de la SS, como había pedido su abogado y amigo, Pablo Giachini. En sus últimos años, Priebke, que murió el viernes pasado a los 100 años de edad, vivió en un departamento facilitado por Giachini.

En Alemania, la administración del pueblo natal de Priebke, Hennigsdorf, anunció que el cementerio comunal sólo admite entierros de habitantes de la ciudad y de sus familiares, y de ese modo rechazó que el cuerpo del nazi fuese enterrado en esa pequeña localidad.

Priebke nació en Hennigsdorf en 1913, pero su familia no tiene allí ninguna tumba. El criminal nazi fue condenado por la matanza de más de 300 civiles en 1944 en Italia y pasó sus últimos años en arresto domiciliario en Roma. En esa época Priebke era capitán de las formaciones nazis SS y cumplió un rol de mando en la matanza.

Tras su muerte el pasado viernes, la comunidad judía italiana rechazó que su cuerpo fuese velado y enterrado en Italia, como había anunciado el abogado Giachini. También se negó a recibir el cuerpo la Argentina, donde Priebke vivió desde 1946 hasta su extradición en 1995 a Italia, país en que fue condenado a cadena perpetua en 1998. Por razones de edad, Priebke logró el beneficio del arresto domiciliario. Cumplió además trabajos comunitarios en el estudio del propio Giachini.

El gobierno alemán, por su parte, señaló que no hay ninguna solicitud oficial por parte de las autoridades italianas para enterrar a Priebke en suelo alemán. "El sitio y la forma en la que enterrar al señor Priebke tampoco es una decisión que corresponda al gobierno alemán", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Martin Schafer. "Es más bien una decisión que deben tomar los familiares". Priebke se mantuvo fiel a la ideología nazi hasta el final y nunca se disculpó por los crímenes cometidos. En un comunicado publicado después de su muerte admitió que los judíos habían sido perseguidos por los alemanes, pero negó la existencia de cámaras de gas.

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