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El “pueblo de Fisherton” empezó a celebrar su cumpleaños

El vecindario muestra ya contrastes difíciles de ocultar y se ha vuelto, en consecuencia, mucho más plural, con todo lo bueno y todos los desafíos que eso trae.

Domingo 22 de Junio de 2014

A punto de festejar sus 125 años, Fisherton es hoy mucho más que un barrio de casonas inglesas rodeadas de jardines y habitadas por niños rubios. El vecindario muestra ya contrastes difíciles de ocultar y se ha vuelto, en consecuencia, mucho más plural, con todo lo bueno y todos los desafíos que eso trae. Como suele ocurrir, la adversidad (como las inundaciones de 2012 o la crisis que atravesó por años su centro comercial) jugó de aglutinante entre los vecinos y ayudó a matizar la identidad cultural del barrio, que por eso hoy apuesta a una celebración colectiva. “No queremos que la gente se sume a un festejo organizado por la Municipalidad; apostamos a hacer todo en forma conjunta, con fuerte participación de los vecinos e instituciones del barrio”, afirmó el director del Centro de Distrito Noroeste, Juan José Di Pollina.

   Con ese espíritu, ya comenzó a desplegarse una agenda que contempla actividades hasta noviembre. El arranque fue hace pocas semanas en “la Integral”, como popularmente se conoce al Instituto Fisherton Educativo Integral, una de las cuatro escuelas que educan a los chicos del barrio, junto a la también privada Stella Maris y las dos públicas: la Cayetano Silva y la más que centenaria Provincia de Entre Ríos.

   Las otras instituciones que se sumaron a la mesa organizadora con el centro municipal distrito noroeste y se pusieron manos a la obra son la vecinal La Nueva Fisherton, el paseo comercial y el centro cultural Fisherton, los clubes Unión Americana y Atlético Fisherton, la radio El Signo, los consejeros del Presupuesto Participativo, Artesanos Fisherton y el comité organizador del maratón.

   Entre todas idearon un logo para los festejos y organizaron muestras, charlas, torneos, una bicicleteada para estrenar un circuito turístico, una maratón, programas de radio hechos “ciento por ciento” por los alumnos de las escuelas y un cierre con espectáculos en la tradicional plaza Vicente López y Planes, corazón del barrio.

Todos juntos. Las responsables de las áreas de Cultura y Comunicación del distrito, Graciela Semorile y Verónica Rossi, aseguraron que “las instituciones se sumaron al armado de la agenda” y “están participando con expectativa”.

   “Cuando empezamos a plantearnos este cumpleaños dijimos: ¿qué mejor que tratar de encolumnar a las instituciones atrás de un festejo colectivo con el centro de distrito como eje que sólo articule?”, recordó Di Pollina.

   Así surgió la idea de organizar un “calendario” de actividades mes a mes, de mayo a noviembre, que ayude a “integrar un poco los distintos perfiles sociales del barrio”: escuelas públicas y privadas, sectores más pudientes y más humildes, instituciones ricas y pobres.

   Una de las fortalezas de Fisherton es su patrimonio arquitectónico. Por eso, entre las actividades planificadas se incluyó un recorrido en bicicleta por nueve sitios emblemáticos del barrio, que ya figuran en el programa “Mi barrio es turístico” de la Secretaría de Turismo municipal.

   Los hitos de ese circuito son la estación de trenes Antártida Argentina (inaugurada en 1892, hoy centro cultural Fisherton), los colegios Stella Maris e Integral (este último ubicado en parte de la primera casa habitada del “pueblo de Fisher”), la iglesia parroquial de Cristo Rey (producto de la remodelación de la capilla original), la casona Middleton (bulevar Argentino y Tarragona), el Club Atlético Fisherton, el bar Antártida Argentina (donde funcionaba el almacén de ramos generales), Villa Margarita (antigua sede de la escuela 147 Provincia de Entre Ríos, de 1907) y el Country del Jockey Club.

   Muy cerca del sector residencial se extiende el paseo de compras Fisherton, a lo largo de doce cuadras por avenida Eva Perón (ex Córdoba), de Donado a Wilde.

   Uno de los impulsores de los festejos es, justamente, un viejo comerciante del paseo y vecino del barrio: Marcelo Herrero, propietario de la YPF de Donado. “En Fisherton conviven lo residencial y lo bien barrial”, afirmó, convencido de que en esa zona de la ciudad “hay gente que recién ahora está empezando a mirar hacia afuera de su casa”, quizás porque hay problemáticas que, por ser comunes, no pueden resolverse sin la participación de la mayoría.

   La inseguridad y las inundaciones del 2012, por caso, fueron “generando una unión”. Entre los comerciantes pasó algo similar: buscaron potenciarse mutuamente a través del paseo de compras, que “reforzó la identidad” barrial, y se movieron para conseguir “cosas positivas”, como tres nuevos semáforos sobre Eva Perón, la potenciación de las luminarias y cuatro cámaras de videovigilancia.

   Ahora es tiempo de celebrar y Herrero confía en que, nuevamente, los vecinos de Fisherton apuesten a hacerlo entre todos.

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