Edición Impresa

El programa de los grandes empresarios

El presidente de Fiat, Cristiano Rattazzi, y el director de Celulosa, José Urtubey,  reclamaron “reglas claras” para los negocios.

Domingo 09 de Junio de 2013

Reglas del mercado más claras para alentar a los empresarios a invertir y potenciar el proceso productivo nacional fueron los dos principales planteos de Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina y José Urtubey, director de Celulosa Argentina, durante su presentación en el Encuentro de Líderes Empresarios que realizó Fundación Libertad. Los referentes de la industria automotriz y forestal cuestionaron el modelo económico actual y señalaron que la construcción de una economía sustentable será posible a partir de una estabilidad, aunque coincidieron en el potencial que tiene el país para desarrollarse.

   En ese sentido, Rattazzi señaló que actualmente es muy complejo planificar a mediano o largo plazo. Sin embargo, su actividad en la industria automotriz así se lo demanda. “La organización de la industria automotriz dice que si yo hoy decido hacer un producto recién va a estar en el mercado dentro de tres años. El sector de autos tiene hoy bajos márgenes, es muy competitivo, con una necesidad de una organización del país y de la economía enormemente eficiente. Uno tiene que ver dónde están las zonas eficientes de producción de autos. Un ejemplo es Corea, y otro más cercano es México, que tiene tratados de libre comercio con el mundo entero y nos da la pauta de un enorme productor automotriz”, dijo el empresario.

   En sintonía, también mencionó a Brasil, y si bien remarcó que es un país con un enorme potencial, consideró que en los últimos años su producción automotriz está cayendo al igual que las exportaciones que bajaron del 25 al 12%. Sin embargo, intentó dejar un mensaje optimista y señaló que Argentina “tiene mucho potencial, no sólo en el sector automotriz sino también en la industria, el agro, la ganadería y la lechería”.

   “Si hacemos las cosas en forma seria, somos uno de los 20 países del mundo que produce autos y lo hace bien. Por ahora sólo tenemos un acuerdo bilateral con Brasil y con México, que a veces lo respetamos y a veces no. De todos modos, Argentina está en el juego y tiene posibilidades de ser uno de los grandes jugadores en la industria automotriz”, remarcó.

   Por su parte, el director de Celulosa Argentina también coincidió con el pedido de pautas claras para el desarrollo industrial del país y apuntó a cuestiones vinculadas a la infraestructura y a la inversión y al financiamiento.

   “En infraestructura, para hablar de algo bien sintomático, pienso en el transporte. Vengo de Salta y el costo logístico que hay en los fletes de allí hasta Rosario tiene el mismo precio que el costo logístico de Rosario a Turquía. Necesitamos un verdadero plan nacional de transporte y grandísimas inversiones. El ferrocarril es uno de los focos que desde el industrialismo estamos trabajando pero también debería ser foco de las políticas públicas”, dijo Urtubey, al tiempo que contó que desde la Unión Industrial Argentina (UIA) también están comprometidos con la generación de financiamiento para el sector privado.

   En ese sentido, recordó que en 2012 en la UIA, en conjunto con la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, colaboró para agilizar el financiamiento a tasas del 15% para el sector.

   Otro de los puntos en el que más se enfocó el empresario de Celulosa fue en el de generar una economía federal. “Actualmente el 76% de la capacidad productiva del país está radicada lindante a los grandes centros urbanos. Esto indica que la Argentina —y esto es un problema de los últimos 150 años— debe asumir un verdadero federalismo”, planteó.

   Sobre el sector que trabaja Urtubey, explicó que en el área forestal industrial hay líneas planteadas de desarrollo sustentable, que pueden mejorar no sólo la economía, sino también derramar por sobre lo social y lo medioambiental. “En lo que hace a la matriz energética es importante el aprovechamiento de la biomasa como recurso renovable que actualmente es del 2% y que puede ser duplicado en el mediano plazo si ponemos foco en potenciar este tipo de política energética”.

   También —dijo— hay una gran oportunidad en lo que hace a la expansión de bosques de cultivo, porque en términos comparables con los países vecinos, Argentina tiene ventajas para la captación de inversiones, no sólo por el precio de la tierra, sino por los rendimientos y la disponibilidad, porque la productividad en el NEA tiene iguales características que en las mejores zonas de Brasil. “Esto naturalmente para el sector es algo sumamente ventajoso y nos va a permitir captar inversiones extranjeras directas, que es un desafío”, señaló.

   Al mismo tiempo, el empresario detalló que el 80% de las plantaciones están en el NEA, donde prácticamente hay 1,2 millones de hectáreas plantadas pero con una capacidad de ascender a 4,5 millones de hectáreas.

   El titular de Celulosa señaló que la balanza comercial del sector en los últimos 15 años fue deficitaria y que en el año 2011 ese déficit llegó casi en 900 millones de dólares. “Esto es algo que nos preocupa mucho porque se traduce en cuestiones muy importantes. Estamos importando empleo, oportunidades y perdiendo la capacidad de generar mayor inclusión social a partir de lo que se puede hacer con un proceso productivo nacional”, dijo.

   En rigor, ejemplificó el potencial mencionando que “en el sector foresto-industrial se detectaron algunas oportunidades, como la instalación de pasteras, ya que Argentina tiene capacidad para situar dos plantas como la que instaló Botnia en Uruguay, también en aserraderos que es un sector pasible de inversiones en unos 5 mil millones de dólares”.

   En coincidencia con Rattazzi, concluyó: “Tenemos una gran oportunidad, hay desafíos para generar las condiciones necesarias para el desarrollo y el único método que encuentro como el mejor es bajo una articulación público-privada que nos permita entender claramente cuál es nuestra responsabilidad frente a la sociedad”.

   Según Naciones Unidas para el año 2050 habitarán el mundo 9 mil millones de personas que habitarán en grandes centros urbanos en países en vías de desarrollo y eso obliga al empresariado nacional a pensar qué necesitamos de nuestra economía con miras al futuro. Otro dato que es importante considerar es que el calentamiento global en los últimos 60 años generó muchos flagelos que también lleva a pensar al sector industrial en un mayor desarrollo sustentable. Ratazzi resaltó que la empresa sigue apostando a la inversión. “Argentina es un país estratégico para nosotros y para el sector. Confiamos en que estos problemas coyunturales se solucionen. Faltan todavía unos años para recuperar la economía de las atrocidades que se hicieron en 2002, necesitamos reglas claras y un país confiable, donde la palabra tenga valor y se aprovechen las oportunidades”, concluyó Ratazzi, quien en el comienzo de la charla ensayó el humor al deslizar que siempre le generó problemas venir a la Fundación Libertad.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS