Viernes 17 de Julio de 2009
El procurador general de la Corte, Agustín Bassó, replicó con énfasis al ministro de Justicia, Héctor Superti, al que acusó de "desconocer las competencias de las distintas esferas del gobierno en relación al control del delito, y de pretender inmiscuirse en atribuciones que les son propias a otros poderes".
La respuesta del jefe de los fiscales santafesinos atizó más la elocuente pulseada que el funcionario y el titular de Justicia mantienen desde el inicio de sus gestiones. Superti había cuestionado a Bassó por no responder una carta del Poder Ejecutivo en la que se requería colaboración para establecer un control más férreo sobre las investigaciones de delitos de corrupción policial.
Bassó remitió una carta a la prensa que no ahorra ironías y no disimuló ser una bala de mortero contra su contendiente. Dijo que Superti pretende sostener que "el único que trabaja es él". También dijo que le hace un pedido improcedente basado en su "desconocimiento" de las dependencias del Estado y le pidió que los reclamos los encauce hacia el despacho de su colega Daniel Cuenca, ministro de Seguridad.
"Parecería ser que el señor ministro de Justicia y Derechos Humanos desconoce la situación por la que atraviesa el gobierno de la provincia en relación con la exposición que ha hecho pública a través de los medios de prensa", dice la carta firmada por Bassó.
"Y digo que parece que desconoce, en razón de que pretende inmiscuirse en atribuciones que le son propias a los otros poderes del Estado, y no ve, o no advierte, que la primera condición para reclamar actividad a otros, es que ella se debe llevar a cabo en los lugares que corresponde, y en este caso no es el Poder Judicial", señaló.
El procurador sostuvo que "desde el inicio de la gestión de gobierno no se efectuaron en los tribunales provinciales denuncias por hechos de corrupción policial que hayan tenido origen en el ministerio o en alguna de sus dependencias".
La cuestión se engarza con el pedido de Superti de que tanto los poderes Legislativo como Judicial, según reclamó, se incorporen a los esfuerzos del Poder Ejecutivo para luchar contra la criminalidad económica de las fuerzas de seguridad. Superti había remarcado que la Casa Gris había demostrado su intención de dar combate a estos delitos con la creación de la Secretaría de Control de las Fuerzas de Seguridad bajo la esfera de la cartera a cargo de Cuenca. Pero que con eso no alcanzaba y había invitado a sumarse a los demás poderes.
El reclamo.Lo que requirió Superti es que Bassó, en el ejercicio de sus facultades, solicite a los fiscales que presten mayor atención a la investigación y juzgamiento de todos los delitos que directa o indirectamente se vinculen con la denominada corrupción policial.
"Con estas declaraciones, el ministro lo único que hace es demostrar ante la opinión pública que el único que trabaja es él", replicó el procurador. "Por lo que él llama corrupción policial, le debe reclamar a su par, el ministro de Seguridad Pública Daniel Cuenca, de quien dependen las fuerzas de seguridad, para que efectúe los controles permanentes que permitan solucionar los problemas internos".