El problema del celibato (III)
En su carta refiriéndose a una previa mía, Pablo Sambucetti dice: "A partir de unos casos negativos, emite un juicio sobre todos los miembros que me parece injusto". Primero: es fácil decir que son sólo unos casos negativos cuando hay permanente encubrimiento de la cofradía Iglesia.

Miércoles 11 de Julio de 2012

En su carta refiriéndose a una previa mía, Pablo Sambucetti dice: "A partir de unos casos negativos, emite un juicio sobre todos los miembros que me parece injusto". Primero: es fácil decir que son sólo unos casos negativos cuando hay permanente encubrimiento de la cofradía Iglesia. Existe bibliografía, filmografía y testimonios reales de violaciones reiteradas dentro de la Iglesia (no quiere decir que todos). Menciona que le producen más temor los "intolerantes" que una religión. Yo no generalizo, por eso menciono al padre Ignacio que en su modesta iglesia es ejemplo inverso de lo que defino como la otra Iglesia, la de la ostentación de riquezas mafiosas, nepotismo (nepotismo procede del latín nepos/nepotis, los nepotes son en latín sobrinos o nietos) originariamente fue la práctica o tendencia exagerada de favorecer a los parientes del Papa, especialmente en cargos públicos. ¿Por qué el Papa tiene estos documentos "privados" de pedofilia y corrupción y no salen a la luz de la justicia civil? Soy partidaria de las libres elecciones, siempre que no afecten al prójimo (celibato obligatorio impuesto por la Iglesia). No "tolero" el sometimiento por pedofilia a niños inocentes; si eso es ser "intolerante", confieso, mándenme la Inquisición (amparada por la religión) que fue muy amplia en su tolerancia. Se dice que si los sacerdotes no estuvieran "enamorados de Dios" el celibato sería inexplicable e imposible. Mi duda: no hay una intención subliminal de excluir el amor de la mujer, ya que recuerdo mis libritos de comunión donde Dios era un "señor" barbudo y canoso. Con respecto al celibato impuesto, no leí por parte de Sambucetti una justificación para la "imposición por parte de la Iglesia", que a mi juicio (no tengo la verdad absoluta, como a veces las religiones creen o hacen creer) es parte de la vida no sólo por tener relaciones sexuales o hijos, sino por darles la posibilidad a esos intermediarios entre Dios y feligreses que conozcan un amor íntegro terrenal, y no uno etéreo, ideal imaginario.Algunas ficciones constitucionales.

Silvia Buonamico