"El Principito" regresa con su magia para una nueva generación
Cuarenta años después, el clásico relato de Antoine de Saint-Exupéry regresa a la pantalla grande el jueves en una versión animada.

Miércoles 19 de Agosto de 2015

"El Principito", uno de los relatos más entrañables de la narrativa universal, regresa al cine por segunda vez después de 40 años. La película, que se estrena el jueves en Rosario, es una versión animada dirigida por Mark Osborne, el mismo responsable de "Bob Esponja" y "Kung Fu Panda", y cuenta con James Franco, Marion Cotillard, Paul Giamatti, Jeff Bridges y Benicio del Toro y Paul Rudd, entre otras estrellas que prestaron sus voces para los personajes creados en 1943 por Antoine de Saint-Exupéry.

El filme se centra en la amistad entre un viejo y excéntrico Aviador (Jeff Bridges en la versión en inglés) y la niña que se muda a la casa de al lado con su muy racional madre (Rachel McAdams). A través de las páginas del libro del Aviador y sus dibujos, la Niña (Mackenzie Foy) se entera de la historia de cómo él hace mucho tiempo se estrelló en el desierto y conoció al Principito (Paul Rudd en la versión en inglés), un chico enigmático de un planeta distante.

El mundo de la niña y su madre se hizo en el estilo de animación CGI (Computer-generated imagery, imagen generada por computadora y de apariencia realista) utilizado como un recurso de enlace para introducir la clásica historia del Principito, que es traída a la vida en la técnica de animación del stop-motion, para la representación de la imaginación de la niña.

El largo viaje para adaptar el clásico trabajo de Saint-Exupéry y convertirlo en una película de animación moderna comenzó hace más de ocho años. Mark Osborne recordó su reacción cuando le ofrecieron dirigir el filme. "Conocía muy bien el libro y por eso mi primer impulso fue decir que no. Creía en ese momento que no había manera de que pudiera hacer una correcta adaptación. Pero lo pensé más y me di cuenta de que el material era demasiado bueno para decirle que no. Era la oportunidad de una vida poder construir una historia a partir de este punto de partida; los temas del libro son tan ricos y resuenan tanto. Además, la oportunidad de proteger el libro con la película era algo que no podía dejar pasar. Cuando sugerí que construyéramos una historia en torno al libro, para protegerlo en lugar de expandirlo, estaba eufórico al ver que esto estuviera de acuerdo con lo que querían los herederos".

Osborne revela que el libro lo afectó profundamente a nivel personal cuando le fue prestado por su esposa años atrás, cuando eran aún novios. Los dos eran estudiantes universitarios en ese momento, tratando de mantener viva su relación a distancia. "«El Principito» nos unió", admitió. "He pensado mucho en eso. Y significa mucho para mí y para todos los que han leído el libro, porque realmente te conecta con las relaciones y amistades importantes de tu vida".

El director dice que se acercó a la película como un enigma a resolver. "La gran pregunta era ¿cómo se puede hacer una experiencia cinematográfica paralela o igual a la experiencia emocional que implica la lectura del libro?", dijo. "Mi gran idea era explorar la relación entre la versión del excéntrico aviador y la Niña. Sentí que, en última instancia, tendría que ser la historia de la Niña aprendiendo a decir adiós a su amigo, lo que haría un profundo paralelo con el libro. Parecía la mejor manera de abordar un material tan delicado", señaló.

Una de las cualidades más destacadas de esta producción es que reunió a las estrellas de la animación industrial europea, así como a los veteranos más talentosos de los grandes estudios de animación en Los Angeles. "Es muy diferente a hacer una película con DreamWorks donde se utiliza todo el talento que tenemos en casa", explica Osborne. "En esta oportunidad contratamos a todos de manera externa y establecimos nuestra propia compañía de producción independiente desarrollando nuestra propia línea de animación basada en lo que necesitábamos", completó.

Un clásico por otro clásico

El 23 de enero de 1975 se estrenó en Argentina “El Principito”. Una generación de niños y adolescentes accedía así a la versión musical del famoso libro de Saint-Exupéry. El director fue Stanley Donen, especialista en el género con clásicos como “Un día en Nueva York”, “Boda real” y sobre todo “Cantando bajo la lluvia”, con todos los grandes cantantes y bailarines de las décadas del 40, 50 y 60.