Viernes 16 de Octubre de 2009
El expediente por el mayor contrabando de efedrina por el que está procesado Mario Roberto
Segovia no lo tiene el suspendido Federico Faggionatto Márquez. El caso lo manejó el juez federal
porteño Marcelo Aguinsky que en diciembre del año pasado lo acusó de traficar 524 kilos de esa
sustancia a México. Ese legajo fue elevado ayer a juicio y será el primero por el cual el
emprendedor rosarino se sentará en un proceso oral y público.
Así lo confirmaron ayer a este diario fuentes del juzgado de Aguinsky,
que también precisaron que ahora deberá sortearse el tribunal. El trámite tendrá lugar no más allá
del primer semestre del año próximo.
Con otro nombre. En esta causa Segovia está acusado de ser —bajo el alias de Héctor Germán
Benítez— el proveedor del precursor químico con destino de contrabando desde un depósito
fiscal del barrio porteño de Barracas. Junto a Segovia llegarán a juicio los empleados aduaneros
José Luis Sicardo y Andrés Enricci, el despachante Maximiliano Iñurrutegui, los comerciantes
rosarinos Rubén Alberto y Rubén Darío Galvarini y la empresaria Alicia Colángelo, titular de
Euromac SRL.
En la causa se investiga el contrabando agravado por la cantidad de
involucrados, la intervención de funcionarios públicos y la cantidad de mercadería oculta en un
cargamento de 12 toneladas de azúcar marca M&k por parte de Iñurrutegui, cuyo exportador fue la
firma Euromac S.R.L. El cargamento tenía como destino Naucalpan, México, donde fue hallado.
Según el magistrado, “Segovia habría sido quien proveyó la efedrina y pseudoefedrina a
Gómez y a los Galvarini”, quienes compraron el azúcar y facilitaron el lugar físico —el
depósito fiscal— para acondicionarla. Los Galvarini se habrían contactado con Iñurrutegui
para ofrecerle el negocio y para que los acompañara una firma con Registro Nacional de Exportadores
(necesaria para la exportación de azúcar), que resultó ser Euromac S.R.L.