El primer año de Wally
El 16 de octubre no fue un día más, Wallito cumplió un año. Estos renglones no son sólo un saludo y homenaje para él —-que nos demostró que la fe, el amor y las ganas de vivir pueden contra todo pronóstico...

Miércoles 21 de Octubre de 2015

El 16 de octubre no fue un día más, Wallito cumplió un año. Estos renglones no son sólo un saludo y homenaje para él —-que nos demostró que la fe, el amor y las ganas de vivir pueden contra todo pronóstico—- sino un homenaje y un enorme gracias para las personas que hicieron esto posible. Me gustaría empezar por mencionar a la enorme familia que tenemos, incluyendo a abuelos, tíos, hermanos y primos; a los amigos; a los médicos Ludmer y Mirada del Plaza; al doctor Marchetti, del Sanatorio de la Mujer, y a Mariela; a la Maternidad Martin; al equipo de neonatología y en especial a los médicos y enfermeros con los cuales lloramos tantas veces de tristeza y de alegría; a Medicina Esencial; a la Unidad de Terapia Intensiva y a los chicos del segundo piso del Sanatorio de Niños; a los profesionales que diariamente cuidan de Wally. A mis compañeros de trabajo y a los directivos de Liliana SA. Por último, un especial agradecimiento a Santito por su sonrisa; a Agustina por hacerse fuerte y por ser el aguante de mamá, y a Ingrid: sin vos esto hubiese sido insoportable, gracias por tu fuerza, por tu entereza, gracias por ser la mejor.

Gustavo David Coen / DNI 27.462.094

N. de R.: Wally es Walter David, el hijo del autor de la carta. Padece un síndrome muy raro llamado Cantu. Pasó por un paro cardíaco y dos crisis muy graves que lo llevaron al borde de la muerte. Hoy se encuentra con internación domiciliaria. Usa oxígeno cuando come y duerme, y diariamente es controlado por un grupo de profesionales.