Miércoles 21 de Octubre de 2015
El 16 de octubre no fue un día más, Wallito cumplió un año. Estos renglones no son sólo un saludo y homenaje para él —-que nos demostró que la fe, el amor y las ganas de vivir pueden contra todo pronóstico—- sino un homenaje y un enorme gracias para las personas que hicieron esto posible. Me gustaría empezar por mencionar a la enorme familia que tenemos, incluyendo a abuelos, tíos, hermanos y primos; a los amigos; a los médicos Ludmer y Mirada del Plaza; al doctor Marchetti, del Sanatorio de la Mujer, y a Mariela; a la Maternidad Martin; al equipo de neonatología y en especial a los médicos y enfermeros con los cuales lloramos tantas veces de tristeza y de alegría; a Medicina Esencial; a la Unidad de Terapia Intensiva y a los chicos del segundo piso del Sanatorio de Niños; a los profesionales que diariamente cuidan de Wally. A mis compañeros de trabajo y a los directivos de Liliana SA. Por último, un especial agradecimiento a Santito por su sonrisa; a Agustina por hacerse fuerte y por ser el aguante de mamá, y a Ingrid: sin vos esto hubiese sido insoportable, gracias por tu fuerza, por tu entereza, gracias por ser la mejor.
Gustavo David Coen / DNI 27.462.094
N. de R.: Wally es Walter David, el hijo del autor de la carta. Padece un síndrome muy raro llamado Cantu. Pasó por un paro cardíaco y dos crisis muy graves que lo llevaron al borde de la muerte. Hoy se encuentra con internación domiciliaria. Usa oxígeno cuando come y duerme, y diariamente es controlado por un grupo de profesionales.