El presidente sirio dijo que actúa como "un cirujano"
Damasco.— El presidente sirio defendió ayer la campaña de represión de su gobierno contra los opositores, alegando que él es como un médico que realiza una desesperada cirugía de emergencia, en la cual al tratar de salvar a un paciente se ha ensangrentado las manos.

Lunes 04 de Junio de 2012

Damasco.— El presidente sirio defendió ayer la campaña de represión de su gobierno contra los opositores, alegando que él es como un médico que realiza una desesperada cirugía de emergencia, en la cual al tratar de salvar a un paciente se ha ensangrentado las manos.

"Cuando un cirujano hace cortes, limpia y amputa, y la herida sangra, ¿alguien le dice que sus manos están manchadas de sangre?", preguntó Bashar Assad en un discurso ante el Parlamento, que fue televisado a todo el país. "¿O le damos las gracias por salvar al paciente?", agregó.

Assad dijo que su país enfrenta una "guerra verdadera", e insistió en que la revuelta es un trabajo de extremistas respaldados por extranjeros, no de reformistas sirios en busca de un cambio político. También advirtió que mantendrá las operaciones militares.

El presidente negó que su gobierno haya tenido algo que ver con la masacre de Hula y dijo que ni siquiera "monstruos" pudieron cometer algo semejante. Fueron las primeras declaraciones del mandatario sobre la feroz matanza que dejó más de 100 muertos, entre ellos 49 niños.

Los investigadores de la ONU sostienen que existen firmes sospechas de que hombres armados progubernamentales ejecutaron la matanza, pero Assad lo desmintió. "Si no sentimos el dolor que estruja nuestros corazones, como lo siento yo, por las escenas crueles, sobre todo de niños, entonces no somos humanos", dijo el presidente en su primer mensaje público desde enero.

"Mensaje desesperado". Assad, de 46 años, sigue negando que haya algo de popular detrás del levantamiento en su contra y afirma que la revuelta es agitada por extremistas y terroristas. Sus declaraciones indican que sigue empeñado en su posición, pese a una generalizada condena internacional por la cruenta represión de los opositores.

Por su lado, la oposición siria desestimó ayer las palabras del presidente, al considerar que miente. "Este es un mensaje desesperado y tonto que no merece una respuesta", afirmó Adib Shishakly, integrante del mayor grupo opositor en Siria, el Consejo Nacional Sirio, que tiene su centro de operaciones en Arabia Saudita. "No le ofreció nada a los sirios en los 70 minutos que habló", añadió.

Siria viene enfrentado desde hace tiempo un aislamiento internacional, pero la matanza de Hula ha dado nueva urgencia a los llamados para encontrar un final a la crisis. Un plan de cese el fuego mediado por el enviado de Naciones Unidas Kofi Annan es violado todos los días por ambas partes. También han aumentado los temores de que la violencia se extienda y provoque un conflicto regional.