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El premier de Irak pide a milicias locales que recuperen una ciudad

Faluya está desde hace una semana en manos de una facción islámica aliada de Al Qaeda. El ejército concentra armas pesadas en la zona.

Martes 07 de Enero de 2014

El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, pidió a las milicias sunitas de la ciudad de Faluya que expulsen a los "terroristas" que tomaron el control de la plaza, para evitar un asalto del ejército. Los extremistas que se apoderaron de la ciudad pertenecen a una facción vinculada a Al Qaeda. Pero la situación en la ciudad sunita iraquí era ayer muy confusa. Incluso un responsable tribal aseguró que los insurgentes abandonaron la ciudad.

Los combatientes del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), grupo extremista sunita vinculado a Al Qaeda, tomaron hace una semana el control de Faluya y de barrios de la vecina ciudad de Ramadi. Ambas son los centros urbanos principales de la provincia de Al Anbar, corazón sunita de Irak que durante la ocupación de Estados Unidos registró una fuerte violencia de parte de grupos armados, incluida Al Qaeda. Ahora los milicianos sunitas que responden a las tribus locales están enfrentados con los qaedistas, al igual que dsde 2008, cuando decidieron enfrentar a la organización terrorista. Ese giro fue decisivo en la "estabilización" de Irak sobre el final del mandato de George W. Bush. Faluya y Ramadi se hallan respectivamente a 60 y 100 km al oeste de Bagdad. Al Anbar es una provincia fronteriza con Siria, de donde provendrían muchos de los milicianos del EIIL. En Siria también se registra una importante presencia de este grupo extremista.

Pero Al Anbar es además el epicentro de un movimiento de contestación contra el premier Maliki, al que se acusa de acaparar el poder y de marginar a la comunidad sunita en favor de la mayoría shiíta que él representa. Maliki pidió ayer "al pueblo de Faluya y a sus tribus que expulsen a los terroristas", para que la región "no quede expuesta al peligro de enfrentamientos armados". En suma, Maliki se dirigió a quienes se le oponen.

Entre tanto, un alto responsable iraquí indicó que las fuerzas iraquíes preparaban "una gran ofensiva contra Faluya". Reporteros gráficos en la zona pudieron registrar el arribo de tanques y otras armas pesadas. Pero la televisión estatal señaló que el primer ministro había ordenado a las fuerzas de seguridad "no atacar zonas residenciales".

La situación era particularmente confusa. Un alto responsable tribal de Faluya aseguró que los combatientes del EIIL habían abandonado la ciudad, que ahora estaría bajo control de los milicianos tribales. "El EIIL ya no está en la ciudad", declaró a la agencia francesa AFP el jeque Ali al Hammad. "Todos se fueron. Los hombres que están dentro son hijos de tribus y están allí para defender la ciudad", explicó. Pero un testigo en Faluya aseguró que los insurgentes del EIIL seguían en la ciudad, aunque ya no enarbolan sus banderas, en una táctica para evitar ser blanco de ataques por fuerzas militares o la aviación, como ocurrió en Ramadi.

En todo caso, la ciudad escapa al control de las fuerzas del orden, que podrían intentar retomarla por la fuerza. En este momento hay cuatro fuerzas presentes en la provincia de Al Anbar: las fuerzas gubernamentales, sus aliados tribales, el EIIL y las fuerzas antigubernamentales del Consejo Militar de las Tribus. Este se opone al régimen de Maliki, pero a la vez rechaza la intromisión de Al Qaeda. Ayer, los combates golpearon el norte, el noreste y el sur de Ramadi y el este de Faluya, pero luego regresó la calma a ambas ciudades, según testigos. La provincia de Al Anbar ha sufrido los peores hechos de violencia en varios años, con más de 200 muertos en tres días según fuentes oficiales.

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