Jueves 08 de Marzo de 2012
El hacer un trámite cualquiera, en cualquier espacio público es sacar a relucir la paciencia. La impaciencia al borde del estallido trata de distraerse con revistas pasatistas, pastillas de menta o quizás con algún café. Eso de acuerdo al número que nos toque. Los empleados en general miran y atienden dentro de un mecanicismo donde todo se reduce al despacho de trámites, dejando de lado que en esa documentación laten ansiedades, preguntas, preocupaciones y sobre todo ganas de que el trámite sea lo más breve posible. Quien atiende y el atendido, desean lo mismo: que la jornada termine.
Pero en medio de esa generalidad, existen excepciones que nos reconcilian con lo público. Aparece en escena, con una sonrisa y calidad humana, como si el trámite de cada uno fuera lo más importante a desarrollar en su jornada laboral, Miguel Angel Vicini, jefe de afiliaciones de Iapos. Todo lo allana, orienta con precisión. Cuida con generosidad cada detalle que informa para que sea el que corresponde. Es importante destacarlo porque en el bicentenario de nuestra insignia patria, el mejor homenaje que podemos rendirle es lo que hacemos y reflejamos en nuestras acciones cotidianas. Existen empleados públicos dignos de ser destacado, Miguel Angel Vicini es uno de ellos y más aún cuando tiene un cargo jerárquico que lo utiliza para un mejor, cálido y eficiente trabajo.
Marta Sarra,
DNI. 4.292.275