El pozo que habla
Transitando diariamente las calles de Rosario he visto muchos baches o cráteres pero nunca uno como el que observé el martes pasado en Sánchez de Bustamante al 700...

Sábado 12 de Junio de 2010

Transitando diariamente las calles de Rosario he visto muchos baches o cráteres pero nunca uno como el que observé el martes pasado en Sánchez de Bustamante al 700, frente a un jardín de infantes. Me quedo corto si digo que es inmenso. Cuando llegué hasta él ante su imponente presencia tuve la suerte que no venía nadie detrás y pude frenar de golpe para no romper mi querido Sedán. Decidí con el temple que me caracteriza enfrentarlo y encomendarme al Creador en esta ciclópea contingencia. Milímetro a milímetro me hundí en el pozo más grande de nuestra urbe y colocándo el coche un poco torcido logré la ansiada meta: llegar a la calle Laprida sin novedad en mi vehículo. Es más, me pareció escucharlo hablar, tal vez exagero pero creo que dijo: "te salvaste, flaco...". Esta hazaña la pude realizar gracias a que todavía no era de noche porque otro hubiera sido el final de la historia. Recomiendo una visita guiada a distintas escuelas para que los chicos observen que es lo que no se debe dejar de solucionar cuando a alguno de ellos en el futuro se les ocurra postularse para intendente de Rosario.

Daniel Ciúffoli

daniciu@hotmail.com