El Pontífice advirtió a la Iglesia que no se encierre
El Papa Francisco advirtió ayer a la Iglesia Católica que no se encierre en sí misma, en medio de la celebración de la misa de Pentecostés a la que acudieron más de 200 mil personas...

Lunes 20 de Mayo de 2013

El Papa Francisco advirtió ayer a la Iglesia Católica que no se encierre en sí misma, en medio de la celebración de la misa de Pentecostés a la que acudieron más de 200 mil personas, e instó a los fieles a que sean abiertos y estén presentes en un mundo nuevo y cambiante.

"La novedad siempre nos hace un poco temerosos porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control", dijo Francisco en su homilía frente a una plaza de San Pedro repleta, y agregó que el cambio puede llevar a la satisfacción.

El Papa dijo que "la Iglesia debería preguntarse a diario si se está resistiendo a los nuevos desafíos, permaneciendo bloqueada en estructuras efímeras que han perdido su capacidad de abrirse a lo que es nuevo". La misa de Pentecostés marca el día en que la Iglesia dice que el Espíritu Santo se presentó ante los apóstoles de Cristo, y se considera como el nacimiento de la institución.

Francisco advirtió sobre la amenaza de una institución que es "autorreferencial, cerrada en sí misma" y habló del "coraje para acudir a las calles del mundo y alcanzar los suburbios de la existencia".

Después, hizo un recorrido por la plaza en un vehículo blanco abierto, saludando a la multitud y besando a los niños. Desde su elección en marzo como el líder de los 1.200 millones de católicos del mundo, Francisco, ha instado a los líderes de la Iglesia a salir a sus comunidades y ayudar a los pobres y a los que sufren, en vez de centrarse en políticas internas.

La moral entre los fieles se ha visto afectada por los escándalos de abusos sexuales a niños que implican a sacerdotes católicos y a las luchas internas de la curia, el gobierno de la Iglesia. El cardenal Jorge Bergoglio de Buenos Aires, de 76 años, ha dado signos claros de que infundirá un nuevo aire al papado, favoreciendo la humildad y simplicidad sobre la pompa y el esplendor.