Martes 09 de Junio de 2009
Bahía Blanca. — La policía bonaerense confirmó ayer que el caso del hombre
disfrazado de pollo que la semana pasada había logrado atrapar a un ladrón de autos en esta ciudad,
fue “una farsa armada” con fines publicitarios, y que si bien el delito existió y hubo
un detenido, el promotor con el disfraz nada tuvo que ver su detención.
El insólito hecho sucedió el miércoles pasado cuando un hombre
disfrazado de pollo promocionaba una pollería. Tanto el promotor como el comerciante dijeron a la
prensa que el hombre disfrazado había detenido a un ladrón. La verdad se descubrió cuando tuvieron
que declarar bajo juramento como testigos en los Tribunales. Quien retuvo al asaltante fue, en
realidad, un testigo ocasional. (Télam)