Martes 21 de Abril de 2009
San Lorenzo.— El subcomisario Alejandro Scalcione, imputado por el crimen del profesor de historia Nelson Rosso en Oliveros, admitió ayer ante el juez haber mantenido una discusión con el docente antes de los balazos mortales. Pero tras el entredicho, según sostuvo, entró en una nebulosa que no le permite recordar lo ocurrido.
"Literalmente su mente quedó en blanco", explicó el abogado del oficial, José Luis Abichain Zuaín.
Scalcione, que era el jefe del destacamento policial del Hospital Clemente Alvarez de Rosario, llegó ayer al despacho del juez de San Lorenzo Eduardo Fillocco para ser indagado por el crimen de Nelson Regaldo Rosso. El docente, de 61 años, recibió dos balazos que le atravesaron el tórax y le perforaron la cabeza en una habitación de su casa el sábado pasado.
El policía, que según su abogado disponía de un título que lo habilitaba como psicólogo, tenía en casa de Rosso un consultorio donde atendía a pacientes, en especial allegados a víctimas de accidentes de tránsito.
Si bien Scalcione alertó del suceso a la comisaría de Oliveros y asumió que había matado a Rosso, ante el magistrado adujo que no recordaba el momento del desenlace fatal. Según su abogado, el oficial aceptó que estuvo en la casa de Rosso poco antes del violento suceso. "Admitió que llegó a la casa del profesor a buscar unas cosas y que una vez allí se produjo una fuerte discusión. Después dice no recordar más nada", sostuvo Abichain Zuaín.
En entredicho. Este planteo fue confrontado por la hermana de la víctima, María Rosa Rosso. "No pueden decir que actuó con emoción violenta o hacer pasar por loco a alguien que el día jueves suspendió los turnos que tenía para el sábado, inclusive el de mi sobrina. Estaba preparando lo que iba a hacer. El viernes a las 20.20 en el pueblo lo vieron subir a un colectivo hacia Rosario. Después volvió sin ser visto", dijo a LaCapital.
La mujer sostuvo que hubo vecinos que escucharon los disparos entre las 2.30 y las 3 del sábado. "La llamada a la policía está registrada a las 3.20. Alguien preparado para asistir a familiares de víctimas fatales de accidentes es alguien que bajo ningún punto de vista se puede alterar. Con el respaldo que tiene este señor, su coartada apunta a que aparezca como un desequilibrado. Pero no lo es", estableció.
Análisis psiquiátrico. Hasta el momento, la indagatoria de Scalcione es la única medida que dispuso el juzgado y el defensor espera que el magistrado ordene una pericia psiquiátrica de su cliente. "Queremos un estudio profundo para determinar el estado emocional y psíquico de mi defendido y para saber en qué condiciones actuó en caso de haber sido él", sostuvo el letrado.
La investigación se orienta a establecer el tipo de vínculo que mantenían ambos hombres para definir si la motivación del crimen fue pasional, como sugiere la principal hipótesis, o de otra índole.
Con bronca. La hermana de Rosso fue crítica del desempeño de la policía de Oliveros en los primeros momentos tras el crimen. "Estamos deshechos por la muerte de mi hermano y sobre todo por cómo se manejo la policía. Nunca nos avisaron lo que había pasado. Nos enteramos porque un conocido le avisó a otro de nuestros hermanos, que vive a siete cuadras de Nelson, que es fotógrafo, nacido y criado en Oliveros. Cuando llegamos y pedimos entrar a buscar los documentos la policía nos negó ese derecho diciendo que no sabían quién era la víctima. No pueden decir eso: en Oliveros es imposible que no sepan quién era mi hermano".
La mujer sostuvo que su familia conocía a Scalcione. "Hasta hace poco tiempo alquilaba tres habitaciones y un baño en la casa de mi hermano. Después le dieron una vivienda Fonavi en Oliveros. Sabemos que sus familiares a las 2 de la tarde sacaron de allí sus pertenencias. Le avisamos a la policía porque allí podía haber pruebas y nos respondieron que no tenían orden del juez para impedirlo".